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Escuelas olvidadas

Después de dos años de pandemia, las escuelas retornaron al sistema presencial. Esta semana inició el ciclo 2022-2023, por lo que es pertinente cuestionar cómo se encuentra el nivel educativo, el estado físico de los planteles, sus instalaciones y los equipos de trabajo; veamos a continuación.

Tanto los alumnos, como el personal docente y administrativo, enfrentan tres desafíos inminentes:

1) Deterioro educativo. Para poder aplicar el remedio hay que reconocer la enfermedad en el diagnóstico Nuevo León Aprende, en el que se especifica que el 73.2% de los alumnos no lograron el puntaje suficiente en las asignaturas de Matemáticas y Lenguaje. Para recuperar el nivel de enseñanza, la Secretaría de Educación (SE) amplió en dos y cuatro horas la jornada de clases en 1,058 escuelas públicas estatales, cantidad que sólo represente el 22% del total de los planteles. Al respecto, el Ejecutivo estatal señaló que está evaluando cómo ampliar este programa; aunque resulte irónico, no les fue suficiente casi un año de gobierno para implementar un programa que beneficia a la totalidad del alumnado. ¿Cómo es posible?

Ahora bien, la solución que quieren implementar para mejorar las habilidades en Español y Matemáticas es mediante cursos de educación artística, física, socioemocional, y sólo una vez por semana se impartirán talleres para fortalecer las deficiencias detectadas. Veremos con el tiempo si este plan resulta eficiente, pero lo que se vislumbra es otro fracaso anunciado, principalmente por la falta de una cobertura general y, sobre todo, el desdén por la enseñanza de las Matemáticas y el Español.

2) Infraestructura deficiente. Sabemos que la infraestructura escolar influye positivamente en la motivación de los alumnos, en la mejora de sus prácticas educativas, así como en su higiene, salud y seguridad, lo que repercute en la calidad de la educación. Sin embargo, Nuevo León lleva más de tres décadas con diversos focos rojos en este importante renglón, lo que ha ocasionado un deterioro considerable en el aprendizaje y rendimiento de los estudiantes.

La educación básica y media viven sus momentos más críticos. La inacción del gobierno estatal se ha convertido en un círculo vicioso que afecta los otros niveles escolares, pero, sobre todo, la vida personal y familiar de los niños y los adolescentes que carecen de los conocimientos básicos para seguir superándose. Según el diagnóstico de la SE: “hay 30 años de rezago en mantenimiento de escuelas”, por lo que 2,400 alumnos nuevoleoneses no podrán continuar sus clases presenciales debido a que sus planteles presentan daños estructurales. La única solución para resolver la deficiente infraestructura escolar, que se ha generalizado en casi todas las escuelas públicas, es mediante un plan integral dotado de un presupuesto que garantice su ejecución en el corto y mediano plazo. Lamentablemente, este gobierno no ha mostrado voluntad real para devolverle a las niñas y los niños salones de clases dignos.

3) Crisis hídrica. La falta del vital líquido en las escuelas es un reflejo de cómo está el estado. El gobierno afirma que para solucionar esta situación está distribuyendo e instalando tinacos en cada plantel educativo. Debemos señalar categóricamente que esto es falso; la instalación corre a cargo de cada escuela, pero ¿con qué presupuesto pagarán un plomero? Algunos planteles tienen arrumbados dichos tinacos por la imposibilidad económica de pagar la instalación, para suplir esta carencia recomiendan que cada alumno lleve un termo con agua. ¡Esto ya es el colmo!

Resulta por demás contrastable e incomprensible que esta administración destine la mayor parte de su presupuesto a la movilidad como la semaforización o líneas del Metro que no comunican a los grandes sectores poblacionales, en lugar de destinar más recursos para la obra social, como es la educación básica, pilar para formar a las y los ciudadanos del futuro.

Un gobierno humanista, desde su primer día de gestión, habría arrancado con un programa sustentable y generalizado para mejorar y poner al día las escuelas públicas y con ello solucionar la crisis educativa que estamos padeciendo, pero como este gobierno sigue bajo el signo del Instagram sólo está enfocado en el presente, su única preocupación es subir historias efímeras para entretener a su audiencia.

Nuevo León debe estar enfocado en educar y preparar a las nuevas generaciones.


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