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Carrera por el Imperio

EUA y China competirán por el desarrollo de infraestructura en América Latina

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EUA y China competirán por el desarrollo de infraestructura en América Latina

El programa de infraestructura global llamado Build Back Better World (B3W), que el Presidente de EUA, Joe Biden, anunció en la reunión del G-7 en Junio de esta año, ha iniciado a explorar los mercado potenciales. 

Autoridades de EUA de las áreas de Seguridad Nacional, ayuda y financiamiento para el desarrollo internacional (e.g. USAID), entre otras, realizaron su primer visita a la región de América Latina. Dichas autoridades se reunieron al menos con los presidentes de Colombia, Ecuador y Panamá, así como con representantes del sector privado, sociedad civil, e inclusive activistas ambientalistas. 

Entre los argumentos que utilizan para contrastar con los proyectos apoyados por China, mencionan que esta iniciativa está soportada por EUA y sus aliados del G-7, sin presuntos sobrecostos, con enfoque a obras realmente necesarias, con énfasis en transparencia, y tomando en cuenta los aspectos laborales y ambientales. Analistas consideran que, aunque dicho programa de infraestructura inicia formalmente el próximo año, América Latina pudiera ser la principal zona objetivo de la estrategia, ya que además del tema comercial y competitivo, EUA considera el programa como una vía para también atender y detener la migración, corrupción, desigualdad, e inclusive comprometer a los países con iniciativas de cambio climático, así como con futura implementación de tecnologías afines a EUA, como por ejemplo la infraestructura 5G. 

Vale la pena recordar que China ha incrementado significativamente su presencia en la región, logrando en una década un crecimiento comercial de 20 veces, convirtiéndose en el principal socio para países como Brasil, Chile, Perú, Uruguay, Venezuela, además de lograr que 19 naciones sean parte del programa chino de infraestructura global, Belt and Road. 

Mi análisis y prospectiva: Aunque quizá con cierta demora, EUA acepta que los avances de China en América Latina le han permitido establecerse, incidir, e influenciar a varios países de la región. 

El objetivo principal de EUA es sobrepasar la presencia, inversión, y comercio de China en América Latina, y así mantener el liderazgo de la región y el continente. En el largo plazo, los beneficios del programa B3W redituarían en hacer más productiva la región de América Latina, más estable, desarrollada, y con un crecimiento que quizá reduciría la migración y desigualdad. La recepción de la comitiva por parte de los presidentes, denota ya interés y cierto nivel de compromiso. No se descarta que, en dichas visitas, los funcionarios de EUA insistan en las condiciones de sistema de gobierno bajo las cuales un país pueda ser beneficiario del programa; es decir, ser una democracia con la intención de continuar robusteciendo dicho sistema, sin adoptar ideales contrarios a la democracia o basados en la autocracia. 

No obstante, por más argumentos sustentables e ideológicos que EUA incorpore a su discurso para sumar a los países de América Latina, el factor de mayor peso para las autoridades de cada país, seguirá siendo el obtener el mayor beneficio económico y el financiamiento más bajo, que permita construir en mayor cantidad y rapidez. Es decir, el éxito de este programa depende también de contemplar la variable “político-electoral” en su modelo. 

El escenario es positivo para América Latina, al convertirse en una de las principales zonas de competencia de inversión entre EUA y China. Por ende, las empresas de la industria de la construcción tienen expectativas positivas para la región, y deberían comenzar a visionar y proponer grandes proyectos de largo plazo, apegados a un enfoque sustentable, ambiental, en beneficio de la movilidad, comercio, y desarrollo humano, siempre y cuando impliquen también oportunidades potenciales para EUA y aliados.

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