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En Visión Millennial

Indignación Nacional

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Indignación Nacional

Después del pasado sábado la historia del fútbol mexicano ya no volverá a ser como antes, ya que en Querétaro ocurrió un hecho bestial que indignó, enojó y entristeció al país.

Durante el partido de los Gallos Blancos Vs. Atlas, un grupo de aficionados del primer equipo atacó brutalmente a aficionados de Jalisco.El partido evidentemente tuvo que ser interrumpido, y aunque durante los primeros minutos de la trifulca las mujeres y los niños corrieron a la cancha para resguardarse, los violentos pronto se expandieron y todo empezó a tornarse más sangriento.

Con la inmediatez de las redes sociales, todo el mundo pudo ser testigo en tiempo real de lo que ocurría en el Estadio Corregidora de Querétaro. Los videos comenzaron a circular y las imágenes dantescas encendieron la indignación nacional.

Sinceramente no hay palabras suficientes para describir la bestialidad con la que actuaban decenas de sujetos, que sinceramente, no parecían humanos.Quienes vieron los videos podrán estar de acuerdo en que esas imágenes son fuertísimas, y por lo impactante de las mismas, por redes sociales comenzó a circular la información de que había al menos 17 personas muertas, incluso, algunos integrantes de la barra de aficionados atacada señalaron que varios de sus compañeros estaban sin vida.

Sin embargo, la autoridad insistió hasta la tarde del domingo que no había fallecidos.La autoridad dijo que fueron 26 heridos (dos mujeres y 24 hombres), de los cuales tres estaban en condición grave y 10 reportados como delicados. Además, los gobiernos de Jalisco y Querétaro mencionaron que apoyarían a las víctimas, acción que evidentemente es lo mínimo que pueden hacer, pero no por eso se debe dejar en el olvido la importancia de capturar a los delincuentes responsables.

Aunque las versiones de medios y redes sociales insistían en que había personas fallecidas, el propio gobernador de Querétaro, Mauricio Kuri, dijo que no iban a ocultar nada, “Sé que las imágenes del estadio son perturbadoras y que se han difundido nombres de personas que, supuestamente, han fallecido; pero hoy confirmamos que afortunadamente están vivas y recibiendo atención médica”, mencionó.

Esa batalla campal no puede ni debería quedar en el olvido, simplemente porque algo así no debería repetirse en ningún estadio. El fútbol es parte de la cultura de nuestro país, es una fiesta, es parte de las familias, es tradición, así que por supuesto que provoca enojo e indignación que un grupo de inadaptados sean capaces de hacer lo que hicieron.Lo que pasó antier es una muestra de cómo está nuestro país, de cómo estamos como sociedad, de los resultados de la polarización a la que tristemente ya nos estamos acostumbrando, pero también una clara señal de lo que puede seguir pasando si seguimos como vamos.Este hecho además de indignarnos, debería invitarnos a reflexionar y hacer una radiografía a nuestra sociedad.

Deberíamos también cada uno de nosotros como ciudadanos, ver qué podemos hacer desde nuestras trincheras para fortalecer el tejido social. Y por supuesto, no acostumbrarnos a la polarización ni a la violencia.Rompamos esos círculos de violencia, porque por ningún motivo se debe de aceptar la violencia en cualquiera de sus expresiones, y tampoco debemos acostumbrarnos a ella. Fue tan lamentable que en un lugar donde había bebés y niños ocurriera un hecho tan terrible, que indigna más el solo pensar que tantos menores estuvieron en alto riesgo.

No debería de volverse a repetir un acto bestial como el que ocurrió, y las autoridades del fútbol mexicano también deberían de hacer lo que les corresponde para generar las condiciones necesarias de seguridad a los aficionados, mismos aficionados que pagan un boleto por ir a disfrutar de un espectáculo deportivo. Además recordemos que el fútbol es un deporte que une a las familias, no es una excusa para que los inadaptados quieran exteriorizar su furia.

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