OpenA
Pensando en la gente

Insensibilidad y replaqueo

Pensando en la gente

Insensibilidad y replaqueo

Los nuevoleoneses apenas nos estamos reponiendo de los trastornos económicos que trajó consigo la pandemia, mucha gente todavía sigue sin trabajo, otra ha quedado endeudada y la mayoría con problemas para satisfacer las necesidades básicas y, todavía encima de esto, el gobierno estatal anuncia que nos va a “recetar” un replaqueo. Todo indica que será con cargo al contribuyente –en lugar de que el estado asuma la inversión dado que dicha medida es con fines de seguridad–, por lo que se atenta al patrimonio de las familias y queda exhibida la falta de sensibilidad y empatía por parte de las autoridades. 

El gobernador Samuel García lleva menos de dos meses en el cargo y ya contempla un replaqueo con la justificación de que es para la seguridad, pero, a simple vista, es solamente una medida recaudatoria.

El cobro por la actualización de placas tiene una historia bastante oscura en Nuevo León, basta repasar las últimas administraciones para darnos cuenta que los políticos no tienen “llenadera” y que no les importa atentar el gasto familiar de los contribuyentes. 

1. El Congreso del estado en la Ley del Instituto de Control Vehicular del Estado de Nuevo León (ICV) facultaba al gobierno para realizar un replaqueo cada tres años; pero con los abusos cometidos en el año 2012, cuando se “robaron” 313,000 juegos de placas del ICV, la mayoría de los legisladores le pusieron un alto.  

2. El 6 de noviembre de 2012, el Congreso aprobó un punto de acuerdo en el que se acusaba al gobernador de tener poca sensibilidad con el pueblo de Nuevo León, pretendiendo recaudar dinero obligando a los ciudadanos a canjear sus placas y se le señalaba que si dicho canje era por motivos de seguridad, al Ejecutivo estatal le correspondía cubrir dicha erogación.  

3. El 6 de noviembre de 2013, los diputados locales modificaron la Ley del ICV para que el canje de placas no se llevara a cabo en periodos tan cortos, ya que se vulneraba la economía familiar y se corría el riesgo de repetir los actos fraudulentos cometidos en el 2012. Se modificó el último párrafo del artículo 24 bis para ponerle un candado a esta medida recaudatoria del Ejecutivo, quedando estipulado que: “En ningún caso se podrán renovar los medios de identificación vehicular de todo el padrón por disposición administrativa”. Por consiguiente, sería el órgano legislativo el que determinaría la factibilidad del replaqueo. Hasta aquí todo pintaba muy bien de parte de los legisladores locales, estaban trabajando a favor de los ciudadanos.

4. El 25 de noviembre de 2015, en la estación Dominio Medios, el gobernador Jaime Rodríguez Calderón señaló que su administración no tenía contemplado un replaqueo y que consideraba prudente que los automovilistas tuvieran un número permanente de placa, por lo que resultaba innecesario el cambio constante de las matrículas. Además, se comprometió a poner candados para evitar que las futuras administraciones realizarán el replaqueo. Esto sólo fue otro acto demagógico del “Bronco”, ya que al final de su administración llevo a cabo un replaqueo, que según el Excélsior, en una nota del 27 de diciembre de 2018, destacaba “que por la reposición o canje de placas el costo en ese año sería de $463.89 pesos, pero a partir de enero de 2019 aumentaría a $883.60 pesos”; es decir, que ahora los diputados del PAN, PRI, Morena y MC –no se tentaron el corazón– nos recetaron en plenas fiestas navideñas un aumento de casi el 100 por ciento. 

En lo que concierne a la actual administración, el pasado 10 de noviembre, el gobernador Samuel García celebró una reunión con sus homólogos de Coahuila y Tamaulipas para analizar el problema de la inseguridad en la región, en donde se contempló homologar el replaqueo de dichas entidades. El gobernador nuevoleonés consideró que el replaqueo es inevitable para poner freno al robo de autos, que ya se ha posicionado como el segundo delito de alto impacto (3,158 robos al mes de octubre de este año) en el estado, después de los homicidios. En entrevista para El Horizonte, el 11 de noviembre, el mandatario estatal destacó: “Queremos mandar mensajes muy contundentes, el primero es que si se meten con uno, se meten con los tres (estados)”. Subrayó que hasta el momento sólo se trata de una iniciativa contemplada por las autoridades, por lo que pidió calma. 

El rey de las excusas, el secretario de Seguridad estatal, Aldo Fasci Zuazua, ese mismo día declaró a Milenio: “En estas circunstancias, los estados de Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas homologarán sus procesos de replaqueo con la intención de combatir el robo a vehículos y la utilización de autos robados en temas delictivos. (…) Se roban vehículos en los tres estados para ir a incursionar en los otros, o sea hay delincuentes con placas de Nuevo León, Tamaulipas en Coahuila y viceversa”. Destacó que “nadie quiere afectar al contribuyente”. La homologación se haría “de la manera que menos afecte a la población”. Pidió “estar tranquilos, no hagan olas donde no hay tormenta todavía”. En el rotativo El Norte, de ese mismo día, subrayó que “no se quiere afectar a la gente. Se quiere ayudar”. Vaya que le sobra cinismo y le falta credibilidad a este funcionario que a pesar de sus pésimos resultados en la administración pasada, hoy sigue tan campante al frente de la seguridad estatal. ¿Cómo quieren ayudar a los nuevoleoneses obligándolos a renovar las placas vehiculares? ¡Sigo sin entender!

Los ciudadanos ya no creemos en los políticos. Nos queda claro que el combate al robo de vehículos es un pretexto para imponer un replaqueo regional, y acrecentar las finanzas públicas a costa de un impuesto injusto y desmedido. 

Debemos tener presente que Nuevo León es de los estados donde tiene mayor costo el cambio de placas, que asciende a $1,542 pesos, solamente superado por Jalisco, donde se erogan $4,000 pesos. En la mayoría de los estados, el pago de este concepto está por debajo del nuestro, algunos ejemplos: Colima $1,300, Guanajuato $980, Zacatecas $730, Ciudad de México $741, Estado de México $751, entre otros. En la entidad existen 2.2 millones de autos, esto significa que si se realiza el replaqueo con el valor actual, la tesorería del estado obtendría un ingreso de $3,392 millones 400,000 pesos y como se quiere replicar todo lo que se está haciendo en Jalisco, no dudamos que se busque aumentar el costo, por lo que el ingreso del plaqueo alcanzaría cifras escandalosas. Apenas llevamos menos de dos meses de este nuevo gobierno ¿Qué nos espera en el futuro? 

Esta propuesta ha generado un gran descontento social y algunas voces son las siguientes: “Medida estrictamente recaudatoria; ¿A dónde vamos a parar? Primero el Covid y ahora esto, tóquense el corazón, si ven como estamos, apenas se va uno recuperando poco a poco y salen con esto; ya estamos haciendo milagros con nuestra economía y ahora este gobierno que busca la solución más fácil, que tristeza que no piensen en el pueblo; obtener más dinero con las mismas acciones simplistas de siempre, no tiene nada de creativo; viejo león, misma escuela...”

Mientras que a nivel nacional el robo de vehículos disminuyó en un 13% en el presente año, en Nuevo León se incrementó en un 30 por ciento. En el mismo sentido, el índice de recuperación de robo de autos en la entidad durante 2018 fue de 53% y en 2021 bajó a 39%, según un informe de la Fiscalía General del estado; queda claro que lo que más está a la alza es la incompetencia de los órganos de seguridad pública del estado. No es un problema de placas.

En conclusión, al gobierno siempre le sobran excusas para realizar un replaqueo, tiene hasta el 20 de noviembre para presentar esta propuesta y la última palabra la tendrán los diputados locales. Lo que nos preocupa es que si los que toman las decisiones son de los mismos, por qué vamos a esperar acciones que favorezcan a los contribuyentes. La historia reciente nos dice que los diputados no representan a los ciudadanos, su papel principal es ser dóciles y obedientes a sus jefes de partido. 

×