Inventor regio propone solución de un solo golpe al flagelo de los ‘3 jinetes del apocalipsis moderno’: Contaminación, inseguridad y tráfico


Hurgando entre las necesidades  de la mayoría de las ciudades que rebasan el millón de habitantes en México y jerarquizándolas en línea descendente, concluí que la número 1 es la contaminación ambiental; la 2 es la inseguridad y la 3 el desquiciamiento de las vialidades urbanas por los congestionamientos de calles y avenidas.

Y asumiendo que para todo problema debe haber una solución, investigué entre los inventos en vías de patente del IMPI, Instituto Mexicano de la Protección Industrial, si a alguien se le ha ocurrido ocuparse de éstas calamidades.

Mi expectativa andaba por el rumbo de encontrar a creadores distintos que abordaran tales broncas por separado y me sorprendí al ver que esos “3 jinetes del apocalipsis moderno” fueron abordados por un inventor regio mediante un ingenioso instrumento electrónico que él denominó “Foroscopio Quántico Regulador”, al que bautizó comercialmente como “SPRINTER i”, donde el sufijo “i” significa “inteligente”.

Gracias a mis contactos dentro del IMPI me di a la tarea de indagar sobre esta propuesta y descubrí que ese ingenioso instrumento electrónico desempeña 14 funciones simultáneamente, las cuales pude ver en un documento del autor que por acuerdos de privacidad y confidencialidad del negocio no puedo reproducir.

Solo les digo que se trata de algo nunca visto en las soluciones convencionales que en forma aislada y desvinculada el gobierno aplica para la contaminación, la inseguridad y los congestionamientos viales.

Puedo mencionar que esta creación logra una nueva cultura vial para hacer que fluya el tráfico vehicular citadino mediante la equalización de las velocidades de los vehículos.

Al mismo tiempo,  aporta información clave a las autoridades policiales para combatir la galopante inseguridad urbana y como punto final monitorea las áreas más contaminadas para reducir precisamente en esas zonas los aforos vehiculares en horas pico.

Todo lo anterior mediante cinco accesorios insertos en el bastidor de su ingenioso invento, mismo que despliega herramientas de apoyo al turismo y a personas con capacidades diferentes.

El creador de esta solución integral a los tres problemas capitales, invirtió sus ahorros y con apoyo de familiares y amigos le dio forma a éste instrumento, que genera 28 beneficios directos e indirectos.

Por si fuera poco, diseñó bajo un esquema financiero que no le causa gasto alguno al erario ni a los contribuyentes, o sea, es TOTALMENTE GRATUITO.

Los beneficios no terminan ahí, pues tiene considerado de manera filantrópica, destinar el 15% de las utilidades de su invento a donaciones en favor de patronatos de bomberos, comedores de gente pobre, clínicas ambulatorias, hospitales para niños con cáncer y quemados, apoyo a víctimas de desastres naturales, asistencias económicas a viudas de policías, militares y marinos.

¿Cuál es el resumen ejecutivo de esta innovación? Como él mismo lo dice, se trata de un sustituto al anacrónico y obsoleto  semáforo que todos conocemos y  que tiene 105 años de antigüedad.

El autor es criminólogo de profesión, tiene dotes arquitectónicas y de diseño industrial bien desarrolladas; cuenta con 37 años de experiencia en temas relacionados al tránsito de vehículos terrestres y su creación cuenta con reconocimientos de organismos internacionales, como el “Smart Cities”, de Barcelona; “KIO World Expo”; “WOBI”; el ITESM, que lo catalogó como “innovación de alto impacto” y su business plan se ha ganado una calificación de “Viabilidad Financiera y Tecnológica”.

¿Por qué no ha llegado este invento a la aplicación diaria en ciudades como la nuestra que es asolada por esos “3 jinetes del apocalipsis moderno”?

Porque a su creador se le acabó el capital y necesita a un visionario inversionista que le quiera entrar para concretar los 17 años de investigación y pruebas que lleva con este proyecto. Y ni crean que es mucho lo que necesita Francisco Quintanilla Ruiz, que así se llama y cuyo correo electrónico no tengo empacho en compartir con ustedes por si saben de alguien que quiera acercársele. El mercado para esta creación es enorme dentro y fuera de México.

Aquí lo pueden contactar:   factorquanticoregulador@gmail.com

Casos como el de Pancho, como le llaman sus amigos, abundan en México a la espera de que coincidan en un solo punto necesidad, creatividad, solución, beneficio social, y visión de negocio.

Aquí tenemos uno listo para entrarle.

Volver arriba