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Asesoría Legal

Juzgar con perspectiva de género al colectivo LGBTIQ+

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Juzgar con perspectiva de género al colectivo LGBTIQ+

El Poder Judicial de la Federación ha hecho un gran esfuerzo a través de sus juzgadores para emitir sentencias en las que se vean respetados los derechos de todas y todos, destacando el hecho de que cada vez esta más presente el juzgar con perspectiva de género.

La perspectiva de género no sólo se refiere a aquellos asuntos en donde fueron violentadas los derechos de las mujeres por el simple hecho de ser mujeres, sino también a los casos que involucren la orientación sexual o identidad de género de una persona, estando obligados los y las juzgadoras a dichos juicios con base en una perspectiva de género y de diversidad sexual.

Con motivo de las celebraciones por el mes del orgullo "LGBTIQ+" es de destacarse una resolución emitida en el amparo directo 211/2019 dictada por el Noveno Tribunal Colegiado en Materia Penal de la Ciudad de México, en donde se utiliza la perspectiva de género como herramienta para juzgar.

En dicha resolución se analizó la responsabilidad penal de una persona del colectivo LGBTIQ+ en los delitos de lenocinio y trata de personas cometidos en perjuicio de unas menores de edad, determinándose la responsabilidad de dicha persona en la comisión del delito de lenocinio y no así del de trata de personas.

Un punto interesante de la resolución puesta a consideración no es sólo si la persona era o no responsable de la comisión de un delito, sino la manera en que el Tribunal Colegiado asumió que cualquier persona perteneciente al colectivo LGBTIQ+ es una persona vulnerable y debe jugársele con perspectiva de género.

De igual forma, vale puntualizar el hecho de que los magistrados al resolver el asunto en referencia establecieron por un lado que no había duda que la persona pertenecía al colectivo LGBTIQ+, ello por las pruebas que obran en el expediente; sin embargo, no se desprendía con exactitud y claridad qué tipo de identidad tenía la persona, de ahí que establecieron que para no vulnerarle ningún derecho, no debía de etiquetarse a la persona con alguna identidad que no correspondiera a la percepción de ella misma. 

Como se sabe, el colectivo LGBTIQ+ tiene diversas identidades a saber, las cuales conforman sus siglas L=lesbianas; G=gays; B=bisexuales; T=transexuales, transgénero y travestis; I=intersexuales; Queer=Personas que viven libremente sin etiquetas, y +=a todos aquellos grupos minoritarios dentro de dicho colectivo como los pansexuales, demisexuales, etc.

Ahora bien, volviendo a la resolución, el Tribunal Colegiado estableció que respecto al quejoso al ser una persona perteneciente al colectivo LGBTIQ+, sin que se pueda pronunciarse en cuanto a una identidad específica, esto es, no se puede determinar si se trata de una persona gay, bisexual, transgénero, transexual, travesti u otra, a efecto de no etiquetarlo con nombres o definiciones que podrían no corresponder de acuerdo a su percepción de sí mismo; sin embargo, pertenecer a dicho colectivo por sí mismo constituye un "foco rojo" o "categoría sospechosa", pues la expresión de sexualidades e identidades no normativas con frecuencia se considera en sí misma sospechosa, peligrosa para la sociedad, o amenazante contra el orden social y la moral pública, de ahí la situación actual que vive dicho colectivo, referente a la discriminación en situaciones relacionadas con el derecho a la seguridad y acceso a la justicia, históricamente estos derechos han debido ser conquistados por las personas distintas a los varones, blancos y heterosexuales, de tal forma que la población LGBTIQ+ no ha sido la excepción, pues aún en nuestro país se enfrentan muchos obstáculos derivados de los prejuicios, estigmas y estereotipos de género que impiden el ejercicio y perpetúan la violación a esos derechos.

Derivado de dicha situación el Tribunal Colegiado en su determinación estableció que el colectivo LGBTIQ+ es un grupo vulnerable y que por ende debe juzgársele a las personas pertenecientes a dicho grupo con perspectiva de género; y al no tener claro la identidad exacta de una persona perteneciente al referido colectivo que sea sometida a los tribunales judiciales no debe hacerse una señalización específica, ello a fin de no etiquetarla con identidades que pueden no corresponder a la realidad.

Sin duda es un criterio bastante interesante y sobre todo relevante para la vida jurídica de todas y todos, así como del colectivo LGBTIQ+.

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