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Buhedera

La que llegó para quedarse – 2

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La que llegó para quedarse – 2

Doug Casey no recuerda que la inflación rara vez es “transitoria” (como hoy falsamente pregona la FED en una obvia maniobra aplacatarugos) y siempre es devastadora.

No debería sorprender, entonces, que los medios de comunicación a menudo vengan a informar las noti-cias de una manera menos que precisa.

Se dice que Mark Twain dijo: ‘‘Si no lees el periódico, estás desinformado. Si lees el periódico, estás mal informado’’.

Sin embargo, hace sólo cincuenta años, gran parte del entonces ‘mundo libre’ disfrutaba de una prensa relativamente objetiva.

Incluso en la televisión, reporteros como Walter Cronkite, Huntley y Brinkley, etc. presentaron la noticia de manera suave.

No era muy emocionante, pero al menos fue relativamente equilibrado y, hasta el día de hoy, la mayoría de las personas que estaban alrededor todavía no tienen idea de si los reporteros como Walter Cronkite eran liberales o conservadores.

Aunque era un demócrata comprometido, nunca permitió que eso influyera significativamente en sus informes.

Pero hoy tenemos una estructura corporativa muy diferente en lo que respecta a los medios de comuni-cación. Las mismas seis corporaciones tienen la participación mayoritaria de más del 80% de los medios.

Y esas mismas corporaciones también poseen una participación mayoritaria en el complejo industrial militar, Wall Street, los principales bancos, Big Pharma, etc.

Así vemos el equivalente periodístico del lavado de cerebro cuantitativo, en el que la revelación inevita-ble se retrasa el mayor tiempo posible.

Y, para asegurarse de que el público no se dé cuenta de lo que se les ha hecho, los reportajes de noticias se vuelven orwellianos en su interminable repetición de una narrativa falsa.

Sin embargo, es cierto que ‘no se puede engañar a toda la gente todo el tiempo’. Finalmente, la tirita se despega para revelar una infección que va mucho más allá de lo que se había percibido generalmente.

Luego se desvanece en capas, a medida que un número cada vez mayor de personas se da cuenta de que han sido estafados, de que los medios de comunicación son completamente corruptos y de que los due-ños de los medios de comunicación, las grandes empresas, con el entusiasta cumplimiento del gobierno, les han robado un base mayorista.

Históricamente, eso es cuando el juego se acaba. Lo que sucede entonces es una cuestión de registro histórico.

Está claro que la impresión de dinero de la Fed está a punto de acelerarse. La Fed ya ha inyectado enormes distorsiones en la economía e inflado una ‘burbuja de todo’. Es probable que la próxima ronda de impresión de dinero lleve la situación a un punto de ruptura.

Estamos en la cúspide de una crisis económica mundial que podría eclipsar todo lo que hayamos visto antes. Es precisamente por eso que el legendario especulador Doug Casey y su equipo acaban de publi-car este despacho urgente”.

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