OpenA
Pensando en la gente

La UANL no debe aumentar sus cuotas

Pensando en la gente

La UANL no debe aumentar sus cuotas

Es incuestionable el papel estratégico que cumple la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) en la educación superior de la entidad y buena parte del noreste de la República. Considerada la tercera mejor universidad pública de México, después de la Universidad Nacional Autónoma de México y la Universidad de Guadalajara. Ofrece más de 100 carreras en un entorno de 26 facultades (41 planteles), 6 campus y 24 preparatorias (40 planteles). Muchas de sus licenciaturas y posgrados tienen acreditación nacional e internacional y varios de sus docentes están integrados al Sistema Nacional de Investigadores del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología. 

Actualmente su sistema educativo está conformado por 215,000 alumnos y 6,923 docentes. A pesar de que anualmente 30,000 alumnos participan en el proceso de admisión para carreras profesionales, solamente 18,000 logran ingresar a primer semestre; su oferta educativa es la mayor en el noreste del país. En estas circunstancias, el gobierno tiene la obligación de generar las condiciones para que la educación que imparte la UANL sea de calidad y gratuita. 

Un centro educativo de tales dimensiones debería de ser conducido con racionalidad y transparencia financiera, buscando la mejora continua de la institución. Lamentablemente, en los últimos 50 años nuestra Máxima Casa de Estudios, en “aras” de la autonomía universitaria, se ha convertido en coto de poder de varios grupos de universitarios, quienes han ejercido el control de la rectoría y las facultades de manera absoluta, sin rendición de cuentas y sin ejercer acciones efectivas en contra de quienes se supone hicieron uso indebido de los recursos y el patrimonio de la universidad. 

Por consiguiente, el mal manejo de los recursos, sin descartar el desvío de una parte de éstos, así como la crisis económica, provoca que la institución educativa presente un mal estado financiero, donde los egresos superan los ingresos, debiendo recurrir al endeudamiento a corto y largo plazo. 

El año pasado y el actual, siendo rector el Mtro. Rogelio Garza Rivera, la Universidad había solicitado al Congreso del estado autorización para reestructurar su deuda –que vence en 2028– a un plazo de 20 años. El 1 de julio de 2020 solicitó un refinanciamiento por $1,529.8 millones de pesos y el 25 de octubre de 2021 por $1,193.6 millones de pesos; dichas peticiones no fueron atendidas por los diputados locales. El 9 de noviembre del presente año, el actual rector, Dr. Santos Guzmán López, refrendó la solicitud que su homólogo había enviado por segunda ocasión, la cual fue aprobada el 17 de noviembre por los legisladores locales. De esta manera, la universidad contará con espacio de maniobra para manejar con más tiempo el flujo que recibe actualmente.

Sin embargo, esta reestructura financiera que pareciera que es un tanque de oxígeno para las autoridades universitarias, representa un grave riesgo para los bolsillos de los estudiantes y padres de familia por la forma en que fue acordada dicha reestructuración. Analicemos: 

1. Por mayoría de votos, el Congreso local aprobó a la UANL una reestructuración de deuda por $1,193.6 millones de pesos, para pagarla en un plazo de 20 años. El decreto establece como fuente y garantía de pago los ingresos propios de la institución, que se conforman principalmente de cuotas escolares y servicios académicos.

2. Es importante considerar que las fuentes de ingreso de la UANL son: a) 65% subsidio federal, b) 23% subsidio estatal, c) 12% ingresos propios, los cuales principalmente son de cuotas escolares (78%) y servicios académicos (22%) y d) recursos extraordinarios, principalmente de la Federación, a través del Programa Presupuestario de la Secretaría de Educación Pública, estos varían y han disminuido notablemente: en 2015 recibió $924 millones 047,800 y en 2019 solamente $289 millones 238,136.

3. En su propuesta, el Dr. Santos Guzmán dejaba entrever que para solventar la carga de la deuda universitaria solamente había dos soluciones: ampliar el plazo de la misma o aumentar las cuotas escolares, dado que este rubro es una fuente de pago. Los legisladores se decidieron por lo primero. Sin embargo, no impusieron ningún candado para que las cuotas no se incrementaran –congeladas desde el semestre enero-mayo de 2013– dejando abierta la posibilidad para que aumenten el próximo año. Al no establecer en el decreto un transitorio que prohibía que dentro de la referida reestructuración no se incrementen las cuotas, se está entregando un cheque en blanco a las autoridades universitarias. Y como siempre: los ciudadanos, en este caso los estudiantes y padres de familia, terminarán pagando las ineficiencias de quienes manejan las finanzas públicas.

4. Como si lo anterior no fuera suficiente, el documento aprobado por los legisladores presenta dos aspectos que demuestran su total desconexión de la realidad y falta de pericia para legislar un tema tan delicado como el de la educación pública.

a) Para todos es conocido que los bancos con tal de manejar este refinanciamiento no cargan ninguna comisión, lo hacen de manera gratuita, entonces por qué facultan a la universidad para que gaste el 2.5% de esta operación en pagar dicha comisión, que equivale a $3 millones de pesos, cantidad con la que se puede becar a 500 alumnos. ¿Por qué van a gastar en algo que debe ser gratuito? Por favor, ¿qué alguien me explique?

b) Todo indica que los señores legisladores no tienen la más remota idea del número exacto de alumnos que integran a la UANL. Por ejemplo, las cifras de los becados no cuadran, porque el documento que autorizó el Congreso dice que la UANL tiene 206,000 alumnos; si eso fuera cierto, solamente menos de 2,000 no están becados y si nos basamos en el último informe del rector de 2021 donde consigna 215,000, entonces únicamente 10,000 estudiantes no están becados. Increíble, casi todos los estudiantes de la UANL tienen beca. Esto es totalmente ilógico, la realidad es otra. Si esto fuera cierto: ¿para qué garantizar el pago de la deuda con los ingresos de las cuotas escolares si solamente unos cuantos pagan? ¿Cómo es posible que los legisladores manejen datos erróneos al momento de dictaminar un expediente de esta importancia? Esto nos lleva a suponer que como éste, pueden existir otros errores de fondo. 

En conclusión, exijo un candado para que no aumenten las cuotas escolares, ya que estos diputados solamente saben levantar la mano sin ningún compromiso con la gente. ¡Ya basta de tanta incompetencia!

×