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La Hormiga

La vida

La Hormiga

La vida

El azúcar corroe el sistema nervioso, causa diabetes, alzhéimer y otras enfermedades. Es enemigo que ataca nuestra salud. Se ha sido introducido a nuestros alimentos, modificando gustos y costumbres. Día con día demandamos más y más dulce. 

Se venden mas de mil millones de botellas de Coca Cola cada 24 horas, en 200 países. Es la bebida mas popular en la historia de la humanidad. En 2010, México fue el país donde el consumo de Coca Cola fue mayor, a razón de 675 botellas de 8 onzas (237 mililitros) per capita por año. La información sobre el contenido de azúcar de la botella de 8 onzas es diferente en diversos estudios, algunos de los cuales parecen amañados para favorecer su consumo. Si tomamos la media, esta sería 5 cucharas soperas (125 gr) por dichas 8 onzas. Si esto lo multiplicamos por 675 botellas, resulta que el mexicano promedio ingirió en 2010, más de 84 kilos de azúcar anuales, lo que promedia 231 gramos al día. Cerca de ¡un cuarto de kilo diario!

El alimento cárnico contiene fuertes dosis de hormonas y antibióticos, la fruta y verdura están plagada de insecticidas y plaguicidas y en general el alimento de la humanidad ha sido modificado. La piña como se conocía, ha sido reemplazada por la piña-miel. Ha sucedido en el corto espacio de veinte años, en tanto los consumidores en general no quieren saber el daño que les causa, a pesar de conocer la información ("Déjame disfrutar mis tacos. No me eches a perder la comida con tus amenazas").

Es increíble e inhumana la comida que los hospitales dan a los enfermos, sin la menor dirección de nutricionistas. Recientemente a un primo, después de siete semanas en coma inducida, debido a un fuerte infarto al miocardio, le sirvieron macarrones de caja en polvo con queso. A una amiga con náuseas provocadas por quimioterapia, la obligaron a comer una hamburguesa grasosa con papa fritas y catsup, bajo la amenaza de muerte si no la ingería, lo que le provocó devolver el "alimento". Falta ética alimentaria e información ya que las escuelas de medicina no imparten cursos obligatorios de nutrición.

Frente al hecho de que el arroz contiene partículas de plástico, de que las azúcares artificiales provocan severa acidez que es causa de cáncer, ¿qué hacer? Si hubiéramos nacido 20 o 30 años antes, nuestro alimento hubiera sido mejor, pero lo cierto es que hoy la gente vive más años. ¿Dónde está el meollo? En mi opinión, está en cumplir con conductas simples y hacerlo consistentemente, lo que empieza a ser credo de muchos. 

Tras años de observación, he llegado a las siguientes conclusiones. Se requiere intentar al menos cumplir con lo siguiente:

    · Ejercicio. Muchos fuimos y somos educados a la buena conversación, al deporte en grupo, pero no al hecho de hacer ejercicio de manera independiente. A la persona de cierta edad, en el futbol ya no le pasan la pelota. La pierde. Se la quitan. Pues no insistir. Si el golf resulta caro, caminar no lo es. 

    · Nutrición. Es fundamental cuidar el alimento. Procurar comer 20 productos diferentes a la semana. Tomar aguas de frutas preparadas en casa. Darle preferencia a frutas y legumbres de temporada. Tenemos el país ideal para hacerlo. Evadir la carne, sin caer en el fanatismo. Evitar los alimentos procesados, sobre todo dulces, refrescos, latas y comidas de puestos callejeros sin agua corriente donde lavar trastos y manos. 

    · Estrés. En muchas ocasiones es auto fomentado. La gente joven requiere del estrés para avanzar, no así el maduro o anciano. Hay que intentar vivir en paz. El dinero es tentador, pero ambicionar ganar mas de lo necesario conduce al estrés innecesario. Decía un famoso epitafio junto a una tumba: "Aquí yace un español que estando bien quiso estar mejor". Mucho ayuda encontrar una actividad propia de la capacidad física del momento de vida y no olvidar el estímulo a las actividades intelectuales. Vargas Llosa y Saramago son ejemplos de intelectuales con vidas ocupadas a edad mayor.

Como aspectos adicionales relacionados comento que una cosa es vivir y otra saber vivir, lo que es fórmula personalísima. El consejo está en escucharse. Escuchar al cuerpo y a la mente. Ponderar. Resolver en lo particular. Decidir cada persona con base en gustos, intereses, obligaciones y necesidades. Quienes creen en cierta religión y en su prédica, mal harían en cambiar para sufrir la angustia del infierno y/o el castigo.

Es fundamental saber contestar dos preguntas básicas: ¿quién soy? y ¿qué edad tengo? Contestaciones honestas llevan a terminar cada capítulo de la vida en su momento oportuno. Ejemplo: cuando dejar de jugar futbol o de lo contrario se corre el riesgo de daños a tobillos y rodillas.

Breves datos sobre quien esto escribe: tengo setenta y tantos años. No he sido operado. Desde que me percaté de la poca atención que los médicos prestan a los efectos secundarios sumados de las medicinas, no las consumo. Ya han pasado 30 años.

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