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Neurosis compartidas

'Las mujeres no dicen groserías', como ching… no

Neurosis compartidas

‘Las mujeres no dicen groserías’, como ching… no

El martes se celebra el Día Internacional de la Mujer, que cobra un mayor significado por el país en el que vivimos. México, mi amada tierra, tan machista y misógina.

La lucha diaria de cientos de mujeres que gritan “RESPETEN”’ y –sobre todo– “NO NOS MATEN”, a veces no se escucha o sólo se ignora.

En 2021 se reportó la cifra mas alta de feminicidios en México desde que comenzaron los registros en 2015, con más de 1,000 casos, un 2.66% más que en 2020.

Ya existen política públicas para castigar más vorazmente a los asesinos de mujeres, pero no cede ni el maltrato, ni las burlas, ni el odio.

Se lucha contra años de una educación chaparra que veía al hombre como un ente divino. Después de él, no había nada. Error, error, error.

Las mujeres son buenas para trabajar y llevar una casa, mas no para opinar. Así podría resumirse.

Pero opinamos y ya no nos quedamos calladas.

Y menos cuando escuchemos estas frases que entran en el fenómeno que se define como micromachismo (pequeñas tiranías):

“Las mujeres no dicen groserías”, como ching… no

“Calladitas se ven más bonitas”, no nos vamos a callar hasta que dejen de matarnos.

“Está histérica”, una mujer puede molestarse y se le critica, un hombre es poderoso y no se deja

“Peleas como niña”, denigra. Es como si una mujer fuera nada para defenderse.

Hay una lista interminable de tonterías que se deben de cambiar.

Mi adorada Rosario Castellanos dijo: “La mujer mexicana no se considera a sí misma –ni es considerada por los demás– como una mujer que haya alcanzado su realización si no ha sido fecunda en hijos, si no la ilumina el halo de la maternidad”. Muy cierto.

Hay que romper con todos esos estereotipos y recordar que ser mujer en el mundo no es fácil. Los hombres han creado todo a su alrededor para cuidarse, a ellos, no a ellas.

A la mujer no se le adora, no es un trofeo. Es una persona que piensa, actúa y decide por sí misma.

No olvidarlo.

Alfonsina Storni (Suiza, 1892-Mar de Plata, Argentina 1938) es una poeta que abordó el feminismo en sus letras. En su poema más famoso Tú me quieres blanca, lo dice todo. A las mujeres se les presiona por ser vírgenes, perfectas y diosas, como si ese fuera su fin en este mundo.

“Tú me quieres alba,

Me quieres de espumas,

Me quieres de nácar.

Que sea azucena

Sobre todas, casta.

De perfume tenue.

Corola cerrada”.

Storni fue madre soltera y enfrentó a una sociedad llena de prejuicios hacia las mujeres. Escribió en total ocho libros de poemas, además de obras de teatro y artículos.

Léanla, por favor.

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