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Los asegunes del polígrafo


La buena noticia: todos los policías de San Pedro Garza García serán sometidos a las pruebas de confianza que, según dijo el secretario de Seguridad Pública, Felipe Gallo, su antecesor no les aplicó.

La mala: El polígrafo es la prueba oficial del gobierno federal para evaluar la confiabilidad de los elementos policiacos y ésta adolece por lo menos de cinco fallas críticas que en seguida les platico:

1.- En México existen más de 200,000 policías que están esperando desde el sexenio anterior que se les aplique el polígrafo para saber si son dignos de pertenecer a las fuerzas del orden de municipios y gobiernos estatales.

¿Qué sucede cuando a cualquier persona se le avisa que le aplicarán una prueba para determinar su confianza y que de ese resultado dependerá que conserve o pierda su trabajo? Respuesta: el individuo entra en lo que se conoce en el ambiente de la inteligencia militar como “proceso de purificación”, pues desde que sabe que está en fila para que lo conecten a la máquina, comienza a portarse bien, a no decir mentiras y a ser un modelo de desempeño. Así, se prepara para manipular la prueba.

Ésta es la primera gran falla del polígrafo, que ha sido dejada de usar por los cuerpos elite de las milicias de los países más avanzados del mundo en materia de seguridad: Israel, Francia, Alemania, Rusia, China y Estados Unidos.

De los modelos de aplicación que usan en esas naciones para medir la confianza de personal policiaco, funcionarios de gobierno, directivos y empleados de empresas privadas, se desprende la primera gran recomendación que espero sea tomada en cuenta en México: la mejor prueba de confiabilidad es aquella que evita la manipulación por parte del evaluado. ¿Y cómo se logra esto? Disfrazando ese examen de un inocuo “estudio de clima laboral” para que la persona nunca sepa lo que está aplicando.

2.- El polígrafo requiere forzosamente de alguien que interprete sus resultados. Se le llama “poligrafista” y como humano que es, es subjetivo en sus apreciaciones.

Un especialista en estos menesteres revisa cada día los resultados de todos aquellos a quienes aplicó la prueba. Pensemos por un momento en la “galleta” con que ejecutará su primera revisión a las 9:00 de la mañana y comparemos su desempeño con el que tendrá por ahí de las 6:00 de la tarde cuando se enfrente a la décima. Va a ser uno a las 9:00 y otro a las 6:00.

El estado del arte en pruebas de confianza en los países mencionados marca que la más acertada evaluación de confianza de un individuo es aquella que no requiere de un interpretador. Las pruebas que aplican –por ejemplo– los israelíes arrojan como resultado un algoritmo matemático preciso, objetivo, contundente y no interpretable por ningún humano. Así se ataca la segunda falla de la prueba oficial mexicana.

3.- El polígrafo se aplica uno a uno. Su ejecución puede requerir hasta cinco horas, el resultado está listo en un promedio de dos semanas y su costo puede llegar en México hasta los $12,000 pesos por individuo evaluado.

El último factor –el costo– es la principal causa por la cual gobiernos, municipios y empresas privadas, pudiendo aplicar pruebas de confianza a todo su personal, sólo lo hacen con quienes consideran que están en puestos clave. En el gobierno se aplica principalmente a policías y funcionarios de primerísimo nivel y en las empresas privadas a los directivos de más alto rango.

Las pruebas de confianza de israelíes, franceses, alemanes, rusos, chinos y norteamericanos se aplican masivamente en forma escrita; requieren máximo 20 minutos para su ejecución; los resultados están listos en dos horas o menos y el costo en pesos anda máximo por los $3,500 por evaluado.

Este último factor –el precio– permite que dichas pruebas sean aplicadas a todo el personal posible de gobiernos y empresas privadas.

4.- El polígrafo arroja resultados absolutos: el evaluado es confiable o no confiable, lo cual provoca despidos y permanencia injustificados. Este solo hecho demuestra lo inhumano de esta herramienta porque nadie en el mundo es totalmente confiable ni totalmente no confiable.

Partiendo de este hecho, las pruebas óptimas de esos otros países trabajan sobre lo que se conoce como “partículas medibles de comportamiento” del ser humano, donde el evaluado es digno de confianza en algunas de sus acciones y en otras no y para cada una de éstas se cuenta con un ranking matemático de probabilidades de que cometa algún ilícito el que se somete a esta herramienta.

5.- El polígrafo mide hechos y comportamientos pasados o ya consumados, por lo tanto, detecta nerviosismo, más que culpabilidades. Ésta es la razón principal por la que los “inocentes” reprueban la prueba y los mañosos la pasan.

Las evaluaciones de confiabilidad de los países líderes en la materia detectan tendencias y potencialidades del individuo a cometer una fechoría, por lo tanto, no hay riesgo de medir el nerviosismo del evaluado.

CAJÓN DE SASTRE

“Insisto, el polígrafo es el gran negocio de unos cuantos en México, por eso se aplica”, reitera mi Gaby.

placido.garza@gmail.com

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