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Distrito Cultura

Los extrañamos

Distrito Cultura

La vida cultural ha cambiado y se ha vuelto esencial para darnos un respiro, ¿pero qué pasa con los artistas?

Hace unos días leí un texto que hablaba sobre el otro lado de la moneda de la actividad cultural semi-paralizada: los artistas, los creadores, los gestores, los técnicos, los afectados por las restricciones que estamos viviendo. Y es que hemos dicho que la cultura ha sido un aliciente para todos como público, ¿pero qué está pasando con ellos?

Cines, teatros, circos, salas de conciertos están cerrados o abiertos con restricciones en casi todo el mundo, y la gran mayoría de los artistas están tratando de sobrellevar su actividad diaria en un improvisado home office, en donde el público y los aplausos simplemente no existen y sus ingresos económicos a veces tampoco.

Las redes sociales se han convertido en su escenario, con videos previamente producidos o improvisadas transmisiones en vivo, músicos, actores, cantantes, acróbatas han compartido su talento con el público –quien encuentra en estos momentos tranquilidad y esparcimiento– en un intento de mantenerse “en forma” y seguir haciendo lo que les gusta.

Sin embargo es un hecho que el escenario se extraña. No es lo mismo tocar a Beethoven sobre un escenario frente a un entusiasta público que hacerlo en solitario frente a un celular. Tampoco es lo mismo hacer una obra de teatro con escenografía y otros actores a un lado, que hacerla en cuadritos de Zoom.

Anímicamente los creadores de actividades culturales están viviendo momentos de incertidumbre, en los que nadie a ciencia cierta les puede decir cuándo volverán a ser las cosas como antes, cuándo volverán a trabajar normalmente. Y aunque esa inquietud tal vez la tengamos todos, para el artista que vive de su contacto con el público, es mayor.

En los meses que han transcurrido ha quedado claro que la cultura es un bien esencial, sin discusión. Pero dentro de esa afirmación algunos han ido más lejos con ideas de que el cine ya no será necesario porque todo lo vemos en streaming o que los conciertos se disfrutan más desde casa o que los museos los podemos ver mejor en un recorrido virtual. Yo no estoy de acuerdo. Los cines, los teatros, los conciertos, los museos… todo se disfruta mejor en vivo y a todo color.

Nos hemos adaptado, pero no significa que lo nuevo sea lo mejor. Nos hemos adaptado para no enloquecer y los artistas se han adaptado para sobrevivir, pero extrañamos la vida antes del Covid. Extrañamos estar rodeados de gente, extrañamos salir al cine, extrañamos hacer filas para entrar a un concierto, extrañamos recorrer un museo, extrañamos muchas cosas. Los artistas seguramente también nos extrañan, ojalá pronto nos podamos reencontrar para disfrutar juntos de su arte.

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