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Recientemente, en un chat de especialistas en Ingeniería de Tránsito, se ha dado un áspero debate (si, áspero) en cuanto a la pregunta que encabeza está columna. El debate se ha centrado en la pertinencia del señalamiento que se incluye en el Manual de Calles (Sedatu) y su concordancia respecto de los instrumentos de la SCT y en especial, respecto de la NOM-034-SCT2-2003. Bueno, resulta que la mayor parte de mis colegas y amigos rechazan y critican el Manual de Calles (MC) y se repite, constantemente, la frase: fuera de norma, fuera de norma.

Para mí, es un falso debate.

¿Qué hay señales en donde el pictograma es diferente? Sí. ¿Qué hay señales que no aparecen en los Manuales de la SCT? Cierto. ¿Qué el color de la pintura de los pasos peatonales es blanco y no amarillo? También. ¿Eso hace que deba rechazarse uno en favor del otro? No, no creo.

En mi opinión es un falso debate porque el Manual de Calles no es ni pretende ser un manual de señalamiento, ni sustituir otros manuales ampliamente probados y de orientación a otro tipo de vías.

El Manual de Calles es "..el referente oficial que la administración pública federal ofrece a aquellos interesados en el diseño geométrico de una calle y la gestión de proyectos viales en zonas urbanas" y "...t iene como objetivo principal establecer lineamientos técnicos y parámetros de diseño que faciliten el desarrollo de proyectos viales de alta calidad, seguros, inclusivos y sostenibles; que impulsen la resiliencia de las ciudades mexicanas e incrementen la accesibilidad de todas las personas usuarias de las calles. Sin embargo, este documento no es el único referente para proyectos de desarrollo vial a ser consultado por las personas responsables de tareas de esta naturaleza. Por lo tanto, se recomienda considerarlo en conjunto con normas, guías, lineamientos y manuales nacionales, estatales y municipales vigentes".

Es absolutamente claro que el Manual de Calles se centra en la habitabilidad y convivencia de los usuarios, y que tiene principios rectores y contenidos que no existen en ningún otro Manual o Norma de este campo en México. Los contenidos diferenciadores, entre otros, son: i) Contenidos netamente orientados al medio urbano, no a carreteras; ii) Los principios (inclusión, equidad, sustentabilidad y resiliencia) y su expresión en 12 criterios de diseño; iii) Los lineamientos de diseño se centran en los usuarios más vulnerables de la vía y no en los vehículos motorizados; iv) Se tratan e ilustran con profusión tratamientos y medidas para proteger peatones y ciclistas, así como la manera de diseñar espacios en donde coexistan todos los usuarios de la vía; v) Apartados de vegetación, arbolado y mobiliario urbano; vi) Herramientas de procesos participativos; y vii) Una guía para intervenciones de urbanismo táctico.

¿Y respecto del señalamiento? También hay un falso debate. Aunque hay algunas diferencias, el Manual de Calles respeta y sigue la forma y color según función, que es el principio fundamental de los instrumentos de la SCT y de la norma referida. Eso sí, hay un área de oportunidad que podría terminar –en un futuro impredecible– en una norma mucho más amplia (que incluya lo que hoy no incluye y que uniformice lo que deba ser uniformizado) o en dos normas: una para lo carretero y otra para lo urbano.

¿Cuál debería ser el debate? Las normas o manuales a las que se sujetan los proyectos en las zonas urbanas, en tu municipio o en tu estado. Ese es un agujero negro de dimensiones e implicaciones "cósmicas".

No exagero –y éste es un reto para todos los colegas que se dedican al diseño o conservación de vías urbanas–, pregúntense: ¿Qué normas de diseño son aplicables en mi ciudad? La respuesta va a ser: ninguna. Si no existe una norma oficialmente declarada o decretada, la calidad del diseño y su seguridad no son reclamables, todo el proceso se vuelve discrecional, puede ser muy buena o puede ser muy mala.

A manera de ejemplo, podemos preguntarnos ¿por qué en el Área Metropolitana de Monterrey se registra el 23%-24% de todos los hechos de tránsito que se registran en el país? ¿No hay capacidades técnicas? ¿Cómo es posible que ocurra una cosa de éstas en la ciudad que dio vida a la disciplina de la Ingeniería de Tránsito en México y que es sede de las más grandes empresas de dispositivos para el control del tránsito en México? ¿Cuántos de esos hechos de tránsito tienen que ver con el diseño? ¿Cuántos con la calidad y pertinencia del señalamiento?

Ahí está el verdadero debate. No en confrontar instrumentos técnicos con objetivos, enfoques y contenidos claramente diferenciados.

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