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Siete Puntos

¿Miente la estadística?

Siete Puntos

¿Miente la estadística?

1. Siempre ha sido muy difícil definir el concepto pobreza, pues pueden ser muchas las variables a analizar. Si consideramos el salario, por ejemplo, encontraremos que en Nuevo León los sacerdotes católicos perciben menos que muchas empleadas domésticas de San Pedro. ¿Somos más pobres que ellas? Si el parámetro es el acceso a servicios de salud, el panorama es diferente. Nuestro protocolo de atención médica y de retiro ya lo quisieran muchos residentes de ese municipio. ¿Los curas somos más ricos que los sampetrinos?

2. Por ello el Coneval (Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social), elencó los siguientes rubros para definir la pobreza: ingreso corriente, rezago educativo, acceso a los servicios de salud, calidad y espacios de la vivienda, acceso a la alimentación, grado de cohesión social y acceso a carretera pavimentada. Tal información se obtiene con base en la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH), que levanta cada dos años el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

3. Pues bien, el Coneval acaba de reportar que de 2018 a 2020 el porcentaje de personas en situación de pobreza aumentó dos puntos, al pasar de 41.9% a 43.9%; es decir, de 51.9 millones de personas en esa situación a 55.7 en los últimos dos años. Sólo en acceso a servicios de salud los resultados son aún más alarmantes: si en 2018 había 20.1 millones de mexicanos sin esa posibilidad, el 16% de la población, en estos primeros dos años del actual gobierno son ya 35.7 millones, el 28.2% de los habitantes en México, 15.6 millones más.

4. Pues bien. Como si no tuviéramos ya suficientes elementos que polarizan este país, en Palacio Nacional se desconoció la información. El pasado viernes, el presidente declaró: “No acepto. Tengo otros datos. La gente está recibiendo más y aún con la pandemia le gente tiene para su consumo básico y algo más importante no han perdido la fe”. Tal aseveración significó desconocer el trabajo profesional de un organismo que a eso se dedica, y a mandar el mensaje ya reiterado: números que no sirven para el actual proyecto no son válidos.

5. Sobra decir que, para los enemigos del régimen, tales cifras fueron flechas venenosas que sirvieron, una vez más, para disparar al blanco presidencial. Si de algo presume la 4T, cuestionan, es precisamente de atender a los pobres. Vaya cuidado que se tiene con ellos cuando, en vez de disminuir, aumentan. Del otro lado se responde culpando a la pandemia –que en mucho ha influido– pero negando la realidad estadística. Y aquí esta el verdadero problema. Y es que los economistas podrán discutir si la austeridad gubernamental…

6. … ayuda o no, lo que no se puede negar es la existencia de la pobreza. Al peruano Gustavo Gutiérrez, padre de la Teología de la Liberación, le preguntaron en cierta ocasión: “¿por qué habla usted tanto de los pobres?”. Respondió a su interlocutor pidiendo que salieran a las calles de Lima, y le replicó: “¿qué es lo que usted ve?”. “Pobres”, contestó quien preguntaba. “Por eso hablo de ellos, porque ahí están”, concluyó el teólogo. Pues aquí en México también pueblan las calles, aumentan, pero parece que no los quieren ver desde las mañaneras.

7. Cierre ciclónico. Detrás de un permanente cigarrillo, y de sus luchas por las causas feministas, era una mujer profundamente espiritual. Atención. No frecuentaba los templos –aunque asistió con mucho respeto a varias misas que yo celebré–, no traía un rosario en las manos, y varios de mis colegas la consideraban una enemiga, pero su sonrisa, buen humor, picardía y firmeza para hablar de frente y sostener sus posiciones, hacían de ella una dama feliz; es decir, espiritual. Descanse en paz mi amiga María Elena Chapa Hernández.

papacomeister@gmail.com

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