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Siete Puntos

Miércoles de Ceniza

Siete Puntos

Miércoles de Ceniza

1. Celebramos ayer el inicio de la Cuaresma. El acontecimiento, privilegiado por la Iglesia católica y algunas otras confesiones cristianas, refleja lo que para la sociología de la religión es el máximo reto enfrentado por las prácticas religiosas: la relación, no siempre fácil, entre contenido doctrinal o teórico y representación simbólica. Este día, los 40 que le seguirán y, en especial, la Semana Santa, están cargados de simbolismos, no siempre acordes a los planteamientos doctrinales que les dan origen.

2. La ceniza, por ejemplo, quiere manifestar públicamente un proceso de conversión interior, una dinámica en la que la persona, convencida en lo más profundo de su ser, busca un cambio radical en su vida, un apartarse de aquello que la aleja de Dios para acercarse a sus valores fundamentales. Para expresar con mayor claridad este sentido de conversión, se ha cambiado la fórmula con la que se impone el sacramental polvillo. Así, el clásico “recuerda que eres polvo y en polvo te has de convertir” se ha venido modificando.

3. Esa expresión nos recordaba, sí, lo efímero de nuestra vida en este mundo, y que así como provenimos de la tierra a esa tierra regresaremos tarde o temprano. La frase, entonces, enfatizaba la idea de la muerte, el inexorable destino al que debemos sujetarnos. Sin ser una mentira, esa fórmula omitía otros elementos fundamentales: la ya mencionada conversión, y la resurrección. Y es que de nada sirve recibir la ceniza o transitar por la Cuaresma si no dejamos atrás viejos vicios y defectos, es decir, si no nos convertimos. 

4. También es sumamente relevante para la fe cristiana la resurrección. De ahí que ahora se privilegian dos expresiones al momento de imponerla, y que tocan de lleno esos elementos: “Arrepiéntete y cree en el evangelio” y “Muere con Cristo para que resucites con Él”. Así entendida, la toma de ceniza no será un rito vacío de sentido, casi mágico, ni tampoco la única manifestación de mi militancia católica y cristiana. Recibirla no garantiza prosperidad económica o el remedio a mis males de salud. De igual manera, someterme a esta tradición no 

significa…

5. … “palomear” un compromiso que, de no cumplirse, me coloca en situación de pecado. El rito vivido ayer marca, más bien, el inicio de un camino, un sendero hacia la Pascua, que es la mejor definición de la Cuaresma. Y es aquí en donde cobran sentido y validez los propósitos y sacrificios que muchas personas buscan realizar en estas semanas cuaresmales. Esas prácticas adquieren un matiz de entrenamiento, de preparación, para llegar mejor dispuestos a las fiestas pascuales. Y, por lo mismo, los propósitos deberían tener una característica…

6. … de generosidad y de preocupación por las personas más necesitadas, y no reducirse a la abstención de alguna bebida o de algún alimento, con la ganancia secundaria de bajar un poco de peso. Ojalá y este largo camino cuaresmal nos permita, en primer lugar, encontrar un poco de tiempo para reflexionar, cosa que nos hace mucha falta. Pero también que el horizonte pascual nos lance a un verdadero proceso de conversión, personal y social, que nos lleve a morir a nuestras sombras, para resucitar a la luz, para volver a vivir.

7. Cierre icónico. La negación de la realidad en Palacio Nacional va in crescendo. Con tal de proyectar una imagen de fortaleza, de diferencia con regímenes anteriores –en especial el de Calderón–, de que vivimos en un país sin violencia, se ha llegado al extremo de cambiar palabras, quitando las que puedan resultar incómodas y sustituyéndolas por otras más amigables. Así, en Michoacán no se dio un fusilamiento, dicen las autoridades, sino una refriega. ¿Creen que con esa mutación verbal se logrará minimizar la escalada de violencia a lo largo del país?

papacomeister@gmail.com

http://blogdelpadrepaco.blogspot.com/

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