OpenA
La Hormiga

Morena: el nuevo PRI

La Hormiga

Morena: el nuevo PRI

¿Quién se iba a imaginar hace tres años que al votar por Morena, votaba por el regreso del PRI, pero crecido y aumentado? Veamos:

1. El Caudillo Sexenal. “El Presidente todo lo conoce. Está informado de todo”, dijo AMLO al principio de su mandato. Sólo le faltó añadir “todo lo decide”. Hablaba como lo que es, un priista de cepa, que militó en las filas del PRI la friolera de 12 años, durante su etapa de juventud, cuando se solidifica la formación. Estuvo en dicho partido desde sus 23 hasta sus 35 años, en los que identificó y envidió al Jefe Máximo. Morena y el PRI funcionan con un “Caudillo Sexenal”.

2. El Dedo. El PRI impuso la “dictadura perfecta” (dicho por Vargas Llosa). Dentro del instituto político “se tiraba línea” y todos obedecían. “El Dedo” del presidente en funciones se inclinaba a favor de uno de los “tapados”, que se alineaban desde meses atrás con cara de “apúnteme a mí ¡oh gran señor!”, mientras cumplían sin chistar, el menor deseo del presidente. Hoy los “tapados” son “corcholatas”, nueva palabra inventada para el mismo López Obrador, con idéntico fin. 

3. Los acarreados. Práctica priista copiada por Morena, utilizada en las elecciones de 2021 y mas reciente, para atiborrar el zócalo capitalino, lo que se evidenció con las calles aledañas llenas de autobuses que transportaron acarreados. Las redes sociales circularon videos y fotos con las constancias firmadas por los acarreados, quienes recibieron $500 por cabeza y alimento. Es de hacer notar como AMLO saluda a la multitud con los brazos abiertos y en alto, copia auténtica de Salinas y otros líderes priistas, que toman y se toman el pelo con aplausos comprados para lograr su endiosamiento masivo.

4. La corrupción. Poca duda existe a estas alturas de la corrupción prevaleciente en las estructuras de poder de Morena, calca de las épocas doradas del billete fácil del PRI, con tendencia a superarlo por mucho, al punto que las licitaciones por obra pública prácticamente no se celebran y los contratos se firman por asignación directa.

5. El nepotismo. La familia cercana y ampliada del Presiente y sus amigos gozan hoy de sueldos, prestaciones y asignaciones, igual o mas que antes con el PRI.

6. La mentira. Debido a las mañaneras y el enamoramiento del López Obrador con los micrófonos, hoy Morena miente con mayor frecuencia que antes lo hacía el PRI. Expone lo que se ha convertido en mofa hiriente a la ciudadanía: “tengo otros datos”.

7. La inseguridad. Resulta obvio y patente que vivimos una “era de inseguridad” en la que los ciudadanos de pueblos enteros han tenido que abandonar sus propiedades, posesiones (ganado y cosechas), ante el temor al crimen organizado y en ocasiones temor al Ejército, la Marina, la Guardia Nacional y los policías. En esto, los tiempos de Morena en el poder han superado a los del priismo.

8. El control. Mucha de la fuerza del PRI se basó en el control del Legislativo, el Judicial y los procuradores. A base de politiquería y dádivas, Morena lo ha logrado, salvo, en este momento, por lo que toca a la Suprema Corte de Justicia, la que no obstante procura no agendar con celeridad los casos que la pueden confrontar con el Ejecutivo. Por otro lado, Morena ha buscado colocar a su gente en organismos autónomos y ha reducido su apoyo a las organizaciones de la sociedad civil que le son molestas.

9. La militarización del país. El PRI, a través de los años posrevolucionarios redujo el poder y presupuesto asignado a los militares. Posteriormente los incrementó, pero no al grado en que Morena ha militarizado el país.

10. El INE. El PRI apoyó la creación del INE (antes IFE), lo que le costó la presidencia, la mayoría de las gubernaturas y presidencias municipales y la mayoría en los poderes legislativos. MORENA ha venido atacando a este instituto ejemplar, lo que hoy angustia a la ciudadanía.

11. Presencia internacional. En este rubro el PRI supera con creces a MORENA, abrumado por el riesgo de enseñar sus limitaciones en la arena internacional.

12. Lealtad. Los hechos enseñan que en muchas ocasiones el PRI se inclinó por designar al experto, asumiendo el riesgo de deslealtad. Prueba de ello son los nombramientos en la Secretaría de Hacienda y el Banco de México. AMLO ha dicho de frente que prefiere la lealtad al conocimiento.

Baste lo anterior para darnos cuenta de la pesadilla que hoy vivimos: el partido Morena es el regreso del infame y nefasto PRI, crecido y aumentado.

×