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Entre profes y política

Ni me subo ni me bajo (sino todo lo contrario)

Entre profes y política

Debemos de aprender de la historia; "El Bronco" quiso llegar a la presidencia, fue candidato; no ganó; el electorado nuevoleonés no se lo perdonó.

El gobernador Samuel García realmente sí quiere jugar para ocupar la silla presidencial en el 2024.

En efecto estimado lector, nuestro querido "gober" si quiere ser presidente de la república en las próximas elecciones en el año 2024. Lo curioso del caso es que no sabe cómo arribar este tema tan complicado. Y se torna así debido a las aspiraciones naturales de muchos mexicanos que están inmersos en el andamiaje de la política local y nacional.

El presidente de nuestro querido México abre con pleno conocimiento de causa la sucesión a su mandato en unas de sus mañaneras. Las preferencias electorales publicadas recientemente en un medio escrito delatan que Samuel tiene buena aceptación de la población. Sin embargo, su amigo y también recién alcalde de Monterrey, está ubicado en un lugar muy próximo a él y a Marcelo Ebrard. Este último actual ministro de Relaciones Exteriores.

Las sanas, válidas y auténticas aspiraciones de ocupar la máxima magistratura es un derecho que tenemos todos los ciudadanos; máximo si ocupas ya un cargo de elección popular. Ahora bien, tanto Samuel como el alcalde de Monterrey acaban de lograr sendos puestos que los colocan en la lista de los preferidos, al menos eso es lo que se publica.

Sin embargo, ¿Qué dirá el público que los encumbró en la gubernatura y la alcaldía de Monterrey respectivamente?

Ellos tienen muy buena aceptación en la localidad, y según es, también a nivel nacional. Debemos de aprender de la historia; "El Bronco" quiso llegar a la presidencia, fue candidato; no ganó; el electorado nuevoleonés no se lo perdonó.

Dentro del entramado de la política nacional se ha demostrado que en este siglo 21 la gente es más crítica y analítica. Los mexicanos hemos aprendido a "premiar y castigar" a los políticos. El equipo de Samuel y de Colosio deberán de analizar el vaivén señalado con antelación. Ambos tienen excelentes cualidades entre las que sobresalen su juventud y las ganas de hacer bien las cosas. El partido naranja está consciente de ello y necesariamente no excluye al actual gobernador de Jalisco: Enrique Alfaro. Lo crítico y difícil para Samuel es que, si decide entrarle al juego por la silla nacional, este evento cívico nacional, será a la mitad de su mandato. "Ahí está el detalle" como dijera Cantinflas. 

A pesar de ello, nuestro gover sería altamente "empujado" a ser candidato de su partido si combatiera la inseguridad con resultados fríos e inmediatos; si renueva en su totalidad los planteles educativos (que tanta falta le hacen) y le da a la educación estatal las herramientas necesarias para reubicarse en los primeros lugares otra vez; si ataca de frente la corrupción ya señalada en diversas dependencias estatales; si logra el "convenio fiscal para Nuevo León"; si, junto con Colosio, le cambia la imagen a la capital estatal; si no "chapulinea";  y si se aplica a gobernar eficaz y eficientemente. Luego entonces como consecuencia lógica estoy seguro de que los nuevoleoneses le "pedirán" entrarle de lleno al juego para ocupar la Presidencia de la República. ¿Usted qué opina?

Ahora bien, los demás partidos políticos ni tardos ni perezosos tratarán de sacar "sus mejores cartas" rumbo a la presidencia en el 2024. Los azules, los rojos y los del sol azteca; presumiblemente formarán una escudo o bloque para tal intención. Los del naranja, según Samuel, se irán solos. Los de Morena (con serias diferencias al interior, por cierto) esperarán lo que diga "ya sabes quién". La caballada se ve muy floja. No se vislumbran candidatos fuertes; los partidos de siempre no han cumplido lo que han ofrecido. Esta es una gran ventaja para Samuel García. No dejará de estar buena la pelea. Agarren asiento, lugar y tabla.

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