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Neurosis compartidas|No opines si no es tu asunto

Opinión

No opines si no es tu asunto

Lo que para ti es gracioso a lo mejor para mí no lo es. Lo que para ti es ofensivo, tal vez yo sólo lo vea como un mal chiste…

Dime que ya no piensas igual que hace tres o cuatros años. Por favor, no permitas que tu cerebro deje de evolucionar. No hay día que no escuche comparaciones que se hacen de años anteriores, para bien o para mal. Pero la vida es vertiginosa y quedarse como estábamos no es opción.

En los últimos años existe un común denominador: criticar a quien no esté de acuerdo con nuestra añejas ideas. MAL.

Es difícil adaptarse a rumbos diferentes. Es más truculento aún, sentir que nosotros ya no somos quienes dicten las reglas, porque hay nuevas generaciones que mientras aprenden también nos enseñan.

Acoso, cuánto aprendemos diario de este tema. Y sí, no dejaremos de aprender de él.

Hubo un caso mediático esta semana en la que una chica denunció a un repartidor de comida, de los que trabajan en las apps. El hombre, después de entregarle su pedido, se tomo ‘‘la libertad’’ de enviarle un mensaje. Así le escribió: 'Qué bonita la palomita que recibió el pedido, como para desplumarla'.

¡Qué descaro!, ¡qué tontería!.

La chica se quejó con la app, que trató de darle solución inmediata, pero con los siempre fallidos protocolos de cuidado a este tipo de acciones. A ese acoso nos exponemos diario.

Y aquí viene lo aún más detestable.

Muchas personas, escondidas en su perfil, atacaron a la víctima. Mujeres y hombres de todas las edades le dijeron “exagerada”, ‘“que sólo era un piropo”, “que seguramente porque no le gustó, no le hizo caso”. Para qué se meten digo yo, así de manera sencilla.

Aquí la situación es que si no es tu asunto, si tu no estás en esa situación, POR QUÉ TE METES.

Cada quien sabe en que momento puede sentirse vulnerable o agredido. No es lo mismo para Juan, Juana o Pedro la misma situación. Cuando alguien denuncia un tipo de acoso o agresión, sólo la víctima es la que sabe exactamente por lo que pasó.

A nadie nos corresponde juzgar y a las autoridades les corresponde actuar con rectitud y rapidez (cosa que no hacen, por cierto).

Es agotador leer a diario la violencia verbal y física a la que se expone a la mujer. Es cansado y desmoralizador que hay leyes para detenerla, no se aplican efectivamente.

La vida es benévola y da varias oportunidades para cambiar, ¿aún estaremos a tiempo?. Yo quiero confiar que sí.

Si eres víctima, denuncia, exige. Si eres espectador, ayuda, primero no estorbando y después haciendo segunda en el reclamo social cuando las autoridades son omisas.

Ayer, justo en su cumpleaños 90, la escritora Elena Poniatowska dijo: “Lo que sí espero de mi gobierno es la protección a las mujeres y sobre todo que ya no desparezcan”.

Que te oigan Elenita… Que oigan ese grito de todas.



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