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La Hormiga

Otro mundo

La Hormiga

Otro mundo

El mundo ha cambiado. No tiene trazas de aquel que me vio nacer, donde se meditaba antes de violar o evadir costumbres y normas legales, morales y hasta religiosas. Hoy existen sofisticaciones inimaginables para darles la vuelta. Para evitarlas. 

He aquí un recuento de cambios de este "otro mundo", sin seguir otro orden que el que me viene a la mente, ya que además me refiero a campos y actividades muy diversas. Tampoco se centra en la revolución y avances tecnológicos, que afectan a muchos de ellos:

1. El Internet y las computadoras.

2. La presencia del narco y el crimen organizado.

3. La educación y hasta las lunas de miel extrafronteras.

4. El prestigio de la unión libre y el desprestigio del matrimonio.

5. El turismo internacional, sobre todo el ambientalista y de la naturaleza.

6. Los inmensos montos de las remesas del extranjero que mes con mes aumentan, lo que incluye la remesa hormiga de uso por el crimen organizado.

7. Las series televisivas de impacto instantáneo a nivel mundial.

8. Las salas de exhibición de películas y la fabricación y venta de palomitas que ahí se consumen están cerca de desaparecer.

9. Los centros comerciales tienden a reducirse para ser substituidos por ventas a domicilio.

10. La compra y mantenimiento de vehículos particulares y el pago de impuestos relacionados están cuestionados.

11. El consumo de gasolina y otros energéticos contaminantes está a la baja. 

12. El vehículo particular se encuentra en camino de ser eléctrico y sin chofer.

13. La hotelería está en proceso de ser sustituida por renta de espacios propiedad de particulares, por lo general más baratos, confortables, espaciosos y con atención personal del proveedor.

14. El teléfono celular es compañero inseparable de la mayor parte de las personas, lo que incluye a gente de escasos recursos. Logra la comunicación instantánea mundial sin domicilio fijo.

15. La transportación de bienes y personas a nivel nacional e internacional se sujeta a importantes controles sanitarios y de seguridad.

16. La obtención de visas es un proceso largo y costoso.

17. La presencia de pandemias.

18. El amor a los hijos está siendo sustituido por el amor a los perros. Cada día son menos los que desean afrontar la responsabilidad de educar, alimentar y proveer satisfactores a las necesidades de bebés, niños y jóvenes. Los substituyen con mascotas, las que además dejan en pensiones y centros especializados cuando viajan tranquilos, pues bien saben que "Pipo" no lleva el apellido de la familia, ni existe el anhelo de que logre autonomía económica y anímica.

19. El deporte y todo lo relacionado con él, programas televisivos, accesorios, viajes, novedades y hasta ingresos de los profesionales, han tenido un crecimiento sorprendente.

20. Las editoriales, las librerías y los agentes literarios están en vías de extinción.

21. Han surgido muchísimas profesiones y actividades que van desde influencers, arquitecto blockchain, arquitecto de la información, técnico en impresión 3D, profesional de marketing digital, piloto de drones, analista de datos, etc. Agrego que una de mis nueras acaba de obtener en Suecia una maestría en liderazgo estratégico pro sustentabilidad. ¿Qué tal?

22. La preparación de una película (largometraje), así como su distribución y exhibición han cambiado substancialmente.

23. Los supermillonarios y las macroempresas que hoy representan importante participación en los mercados, no se comparan con los micromillonarios y microempresas del pasado.

24. El trabajo en casa y a distancia, incluido las juntas a través de Zoom y otros mecanismos similares.

25. Las corridas de toros y toda actividad que pueda dañar a los animales están en proceso de extinción.

26. La presencia de la democracia en venta, que declara ganador a quien más le aporta al bolsillo y estómago del ciudadano.

27. El uso del idioma inglés en el comercio, el entretenimiento, la educación, etc.

28. La admiración por la "American way of life", acompañada por el deseo de migrar a EUA.

29. Etcétera, etcétera, etcétera...

El mundo es otro. Poco se le parece a aquel en que nací. Afortunadamente, lo mencionado me ha llegado poco a poco, pues si me colocaran de repente frente a todos estos cambios, actuaría como el hombre de las cavernas, que, con el signo de interrogación marcado en la frente, recoge su mazo del suelo y se pierde en la obscuridad de la noche, dispuesto a enfrentar a cualquier dinosaurio con visos de pelea.

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