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PLANTAS DE TRATAMIENTO DE AGUAS RESIDUALES

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PLANTAS DE TRATAMIENTO DE AGUAS RESIDUALES: INFRAESTRUCTURA SUSTENTABLE.

Uno de los factores principales de crisis urbanas de nuestros días tiene que ver con la disposición de agua para la vida diaria en las viviendas, comercios, servicios e industrias. Obtener nuevas fuentes de agua se va haciendo cada día más difícil, dado que la población crece y demanda este recurso. A nivel urbano, el desperdicio del vital líquido tanto por los consumidores directamente como en las tuberías dañadas y muebles sanitarios ineficientes o en mal estado, representa solamente una parte del problema; la contaminación de las aguas usadas tanto en los domicilios como en procesos industriales es otra, y la falta de opciones para su disposición cierra el círculo. Así, poca o mucha, el agua se utiliza y contaminada o no, se envía al drenaje en donde se mezclan diversas calidades de este líquido, para terminar reincorporándose -generalmente sin ningún tratamiento- a algún cauce natural.

En cuanto al destino del agua tratada, la mayoría se descarga en cuerpos de agua (esteros, lagunas, ríos, arroyos, etc.), barrancas y grietas. Los usos principales son riego de áreas verdes y zonas agrícolas, reúso industrial e infiltración al subsuelo.

Si revisamos las estadísticas del agua en México, podemos darnos cuenta que en los últimos años se ha incrementado la cobertura de agua potable y alcantarillado para los hogares, sobre todo urbanos, sin embargo, el tratamiento de las aguas usadas por la población no ha aumentado en la misma proporción. Así, mientras se cubre el 90.3% de las necesidades de agua potable en el país, y el 86.4% del alcantarillado, tan sólo el 40.2 % de las aguas residuales son tratadas. Esto quiere decir que una gran parte de las aguas servidas regresan a los cauces naturales sin ningún tratamiento, contaminando los cuerpos de agua, cambiando su química y alterando gravemente a los ecosistemas que dependen de ellos.

La planificación urbana debe empezar a considerar -siempre que sus características técnicas lo permitan- el descentralizar los servicios. La creación de pequeñas plantas de tratamiento de aguas residuales que den servicio por colonia, por fraccionamiento, unidad habitacional o vivienda puede resolver muchos problemas. La reglamentación de construcción debe incluir la separación de aguas grises y negras en las nuevas construcciones para facilitar esta solución.

Aunque las autoridades encargadas del manejo del agua a nivel federal han expresado repetidamente que el tratamiento de las aguas residuales en México debe ser una de las principales estrategias para preservar la calidad del agua, mejorar la calidad de vida, proteger la salud pública y garantizar el desarrollo sustentable, la realidad es que no ha pasado nada.

El aspecto político tiene un lugar importante en esta problemática. En efecto, frente a recursos presupuestales insuficientes, las autoridades locales y municipales anteponen la dotación de agua potable a la comunidad -seguida por la introducción de la red de drenaje- a otras medidas de saneamiento ambiental, ya que son acciones que causan respuestas positivas de la población y refuerzan la influencia política de las autoridades. El tratamiento del agua –de menor lucimiento político- no se considera entre las prioridades de las administraciones municipales, a pesar de que muchas legislaciones estatales así lo marcan.

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