OpenA
Fortaleza ciudadana

Protocolo de profesores acusados sin razón

Fortaleza ciudadana

Protocolo de profesores acusados sin razón

En días pasados he venido platicando con amigos maestros universitarios y directores de escuelas de nivel superior respecto a la problemática que resulta cuando alumnos o alumnas que tienen dificultades académicas o bajos rendimientos en sus clases buscan "negociar" una mejor nota académica presionando al maestro con alguna acusación, y de entre esas la de moda es acusar por acoso en redes sociales antes que iniciar un procedimiento formal de acuerdo con los protocolos que tienen todas las casas de estudio para ese efecto. 

Este es un tema difícil donde no pretendemos defender a un posible infractor, pero sí generar conciencia de que una acusación falsa o de conveniencia para obtener una calificación, lo que para el alumno puede ser una victoria, también puede ser un tema muy grave en la vida del profesor, en su imagen pública, prestigio profesional y académico, así como generar problemas tanto laborales como familiares. Sabemos de casos de maestros muy distinguidos de universidades de gran prestigio internacional que lo que menos tienen es intención de personalizar una relación con sus alumnos y que han sido acusados falsamente, lo que ha generado problemas muy serios, prácticamente la destrucción de una vida profesional y familiar derivado de afirmaciones incorrectas, falsas, que tienen una intención de perjudicar si no se consigue lo que se busca como una calificación de pase, aun cuando en muchos de los casos los estudiantes de cualquier género cuando se ven en problemas y saben que su rendimiento académico no sería suficiente para acreditar la materia o el curso ( sobre todo donde cada materia vale mucho dinero o se pierda la beca o el lugar en la universidad) se valen del recurso de estar dispuestos "a lo que sea" o "lo que usted diga, "o si quiere que le haga un trabajo o algo así. Cuando no son aceptadas las propuestas del alumno cambia el tono de la negociación; para este efecto, he venido proponiendo que el mentor académico tenga el recurso o la opción de denunciar o reportar a los alumnos que están en esa condición y que desde el principio de la cátedra se explique la manera de acreditación y que no hay cambios, así como los procesos de revisión de calificación sean en las áreas académicas y con auxilio de personal de asistencia, prácticamente como testigos de esa revisión y que en ese momento se asiente en el acta sin posibilidad de cambios por negociaciones en los pasillos de las instalaciones académicas. 

Si no atendemos con la debida diligencia, pronto estarán las casas de estudio en un problema grande de falta de maestros; se sabe que la paga salarial de los catedráticos no es muy rentable, a veces ni para la gasolina y con escenarios tan adversos como el poner en riesgo tu prestigio personal y profesional, simplemente no vale la pena aspirar a tener en el currículum ser catedrático de tal o cual universidad de prestigio con estas adversidades. 

En la propuesta está que en el caso de que exista una situación que incomode al personal de alumnos o maestros que también pueden ser víctimas se lleve a cabo el proceso de acuerdo al protocolo que al efecto tenga establecido la escuela y que toda aquella persona que antes de formalizar el proceso acuda a otras instancias, como son las redes sociales, por ese solo hecho se desestime su denuncia y deje a salvo los derechos del acusado para que haga valer ante las autoridades competentes la consecuencia a una difamación que implica la comisión de un delito que castiga el código penal y su indemnización por daño moral según el código civil. Hasta hoy no son procedimientos comunes pero el día que se hagan efectivas las sanciones a quien acusa sin sustento y a quien así lo publique como puedan ser medios electrónicos, impresos o redes sociales y las plataformas que publiquen sean solidariamente responsables nos haremos conscientes de lo que es la diferencia entre la libertad de expresión y la difamación. 

Tenemos que elevar la calidad de la cátedra y la calidad de nuestros egresados de estudios superiores, ser más capaces y competitivos para enfrentar el mundo globalizado, respetar el buen trato y los códigos de ética tanto de maestros como de alumnos y en general tener un espacio de convivencia armónica basada en el respeto y debidamente ubicados los actores en su papel de aportante de conocimiento o receptor. Así como se elaboraron los procedimientos y protocolos para los temas de acoso sexual, también debe actualizarse el protocolo de actuación en defensa del prestigio de los profesores. Códigos de conducta y vestimenta dentro de los campus universitarios, creo que también es útil para efecto de elevar el nivel de las casas de estudio y sus egresados. 

luisgerardotrevinogarcia@gmail.com

Twiter @luisgfortaleza

Instagram @fortalezaciudadana 

Fb. Fortaleza Ciudadana compromiso por la seguridad

Fb. Luis Gerardo Treviño García

×