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Latitud

¿Quién es más exagerado, AMLO, Biden o Julian Assange?

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¿Quién es más exagerado, AMLO, Biden o Julian Assange?

AMLO dice que Joe Biden debe indultar a Julian Assange porque "es el mejor periodista de nuestro tiempo". El 17 de junio pasado, Reino Unido aprobó extraditar a Assange a EUA. 

Si tiene paciencia el lector, le explicaré por qué exagera la Justicia de EUA, los cargos contra Assange (puede ser condenado a la pena capital), por qué exagera (para variar) López Obrador y por qué el propio Assange es un exagerado. 

Es difícil hallar expedientes más exagerados que los papeles revelados por Wikileaks. Por ejemplo, Assange reveló al mundo que el entonces presidente Luis Echeverría buscaba la reelección y pensó en asesinar a su sucesor, José López Portillo. Todo lo explica un documento diplomático que envió la Embajada de Estados Unidos en México a la Secretaría de Estado, presidida en aquellos años por Henry Kissinger.

La mayoría de los analistas políticos reaccionaron a esta nota siguiendo básicamente dos vertientes: la primera consistía en dar por cierto su contenido escrito por un burócrata gringo, avecindado en México y más obsesionado, quizá por cobrar sus quincenas en la Embajada de su país que por hacer honor a la objetividad. 

La segunda vertiente se dirigía a desacreditar a Wikileaks por ventilar esa y otras notas que ya son historia tildando de payaso a Julian Assange. Yo comulgo con los segundos: Assange es un payaso. 

Revelar que Echeverría pensaba matar a quien sería su sucesor en Los Pinos para perpetuarse en el poder, es una cosa tan ridícula que no daba ni para guion de película de ficheras. 

Tengo claro que a partir de lo que hizo luego como Presidente, no nada más a Echeverría se le hubiera ocurrido desearle lo peor a don Pepe. Pero las mentadas de madre no suelen matar gente... todavía.

 Lo peor del caso es que el propio diplomático gringo que reveló esa babosada reconocía en su misiva que sus análisis se sustentaban en chismes de banqueta, pero que, por no dejar, escribiría sus puntos de vista. 

Varias décadas más tarde, los medios de comunicación resaltaban las conclusiones del gringo y se olvidaban de que las sacó de puros rumores. 

Pero de los hechos que sí comprometieron a Echeverría – su responsabilidad en la matanza Tlatelolco y en el Jueves de Corpus – el burócrata gringo no dice ni pío. 

Comprendo: en el caso de don Luis, bien vale una de cal por muchas de arena que hizo. Pero la verdad es la verdad, dígala Agamenón o su porquero; dígala un espía o Assange. 

Muchos critican a Wikileaks y a su creador Julian Assange por publicar sin filtro ni criterios este tipo de documentos confidenciales. 

Suponían estos críticos, comenzando por un tal Mario Vargas Llosa, que con su mala acción, Assange ponía en riesgo la geopolítica y las relaciones internacionales. 

¿Pero qué reportero no publicaría estos papeles si por pura canija casualidad un día le cayeran entre sus manos? Y no porque se desacreditara Luis Echeverría, sino porque se pone en evidencia la frivolidad como nuestros vecinos del Norte asumen los asuntos internacionales y nos tratan a los mexicanos. 

A mi juicio, lo evidente en este caso es que los Estados Unidos no dejarán nunca en paz a Julian Assange ni a Wikileaks. Le inventaron un delito de violación a ese fulano y terminaron por acorralarlo desde junio de 2012. 

Finalmente, tras sucesivas filtraciones de más documentos secretos, EUA cortó las posibles fuentes de financiamiento de Wikileaks hasta dejarlo en ceros desde hace muchos años. 

No nos equivoquemos: la verdadera nota en los medios masivos no es que Luis Echeverría quisiera matar en aquellos días a López Portillo. 

¿Quién es realmente la amenaza para la civilización humana, Julian Assange o el tradicional espionaje mediocre y caprichoso de los Estados Unidos? ¿La verdad? Ninguno. 

Concédanle su deseo al exagerado de AMLO y denle la nacionalidad mexicana a Julian Assange. ¡Total! Acabará montando un pasquín digital en favor de la 4T. 


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