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David Colmenares Páramo

Regulación financiera en la pandemia

David Colmenares Páramo

El pasado 22 de enero se realizó la reunión del Grupo de Trabajo sobre Modernización Financiera y Reforma Regulatoria (WGFMRR) de la Organización Internacional de las Entidades Fiscalizadoras Superiores (Intosai). Este grupo de trabajo tiene como objetivo asistir a las EFS frente a los múltiples esfuerzos gubernamentales en la modernización de los sistemas de regulación financiera; así como el intercambio de conocimientos sobre la evaluación de las reformas nacionales, su progreso y su seguimiento.

Bajo la presidencia de la Oficina de Contabilidad del Gobierno de Estados Unidos (Government Accountability Office, GAO), el WGFMRR materializa su objetivo a través de tres estrategias:  identificar herramientas y metodologías líderes para auditar agencias reguladoras Y sistemas financieros; mejorar la coordinación entre las entidades fiscalizadoras superiores (EFS) y otros organismos internacionales, e informar sobre áreas de reforma potencial, debilidad regulatoria y brechas dentro de los sistemas financieros nacionales, supranacionales y globales.

La reunión en la que la ASF fue parte activa se enfocó en identificar los riesgos financieros emergentes y las respuestas a raíz de la pandemia de Covid-19, para lo cual se analizaron las medidas adoptadas por diversos gobiernos para la recuperación económica y el acompañamiento de las EFS de cada país.

Por ejemplo, la EFS de China en su presentación precisó que, a diferencia de años anteriores, la recuperación económica para el 2021 está ligada al control de la pandemia y no tiene mucha relación con las políticas fiscales y monetarias. 

Se destacaron los diferentes enfoques para la atención de la pandemia que han tenido EUA  y China. En los cuales China adoptó medidas restrictivas para el control del Covid-19 y apoyó las actividades económicas dedicadas a la producción. Por otro lado, EUA tuvo un enfoque distinto con las medidas restrictivas; apoyó las actividades económicas dedicadas a la demanda y creó un programa de estímulos económicos. 

Por su parte, la EFS de Canadá expuso algunos resultados y los desafíos que enfrentaron para auditar al Departamento de Finanzas y la Agencia de Impuestos de Canadá respecto del programa de subsidio al salario, al cual se destinaron $80 millones de dólares para ayudar a conservar los puestos de trabajo y garantizar un ingreso a los trabajadores. La auditoría buscó analizar si el programa fue diseñado adecuadamente y si se establecieron los controles necesarios para su administración. La rapidez con la que el programa fue diseñado limitó el programa; no obstante, entre los hallazgos, destaca que la pandemia expuso las debilidades en el apoyo a salarios, tanto para trabajadores como patrones y que los sistemas de tecnologías de la información no eran aptos para recibir y procesar tal cantidad de solicitudes. 

En la reunión también participó un representante del FMI, quien recomendó que las políticas públicas tengan como prioridad dos vertientes: la primera, enfocada al aseguramiento de la efectividad de los sistemas de salud provistos para acelerar la vacunación, destacando la importancia de regresar gradualmente a la normalidad en aquellos lugares donde los contagios se han mantenido bajos; y respecto a la economía resiliente y equitativa para la post-pandemia. 

Sortear este desafío no es sencillo, por ello en México, para el manejo correcto de los recursos públicos federales, la ASF como la única entidad responsable de la fiscalización superior a nivel constitucional estará atenta a vigilar que el gran flujo de recursos públicos que se destinaron y destinarán a las políticas públicas dirigidas a controlar la pandemia, fortalecer al sistema de salud y a recuperar la economía, se ejerzan con legalidad, transparencia y honestidad.  

brunodavidpau@yahoo.com.mx

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