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Carrera por el Imperio

Relación económica EUA-China evitaría mayor conflicto

Carrera por el Imperio

La significativa relación económica EUA-China evitaría de momento mayor conflicto

El presidente de China, Xi Jinping, y el presidente de Rusia, Vladimir Putin, tuvieron una reunión bilateral durante la visita de Putin a Beijing, aprovechando el inicio de los Juegos Olímpicos de invierno. No se habían reunido físicamente desde 2019. Entre los temas que conversaron, se incluyó la actual problemática en Ucrania, y ambos declararon públicamente rechazar la expansión de la OTAN, organismo cuyo principal líder es EUA. 

Mi análisis y prospectiva: El momento de la visita de Putin a Xi Jinping es crucial y muy revelador. Se pudiera interpretar como una conformación de alianzas y negociaciones geopolíticas entre dichas potencias globales, ante una crisis de seguridad donde no se descarta un conflicto armado, y además existe una intensa competencia por el poderío global. 

Existe otro factor adicional que inevitablemente politiza las decisiones y acciones más trascendentales en EUA y China a la vez. Ambos países tendrán en otoño un periodo “electoral”. Por su parte, EUA tendrá las elecciones de medio término que decidirán si el actual presidente Biden y el Partido Demócrata logran mantener una ventaja en el Congreso, Senado y gubernaturas, para continuar con su agenda. Por su parte, en China se llevará a cabo el 20.º Congreso del Partido Comunista, donde se decidirá si Xi Jinping es reelegido para continuar un tercer periodo de cinco años al frente del partido y del país. Vale la pena recordar que gracias a la globalización y al acelerado crecimiento del comercio internacional en los últimos años, EUA y China, a la vez que son adversarios en distintos frentes, son también importantes socios comerciales entre ellos; es decir, existe una significativa interdependencia desde los procesos de producción y cadenas de suministro, hasta el beneficio que uno y otro percibe por la balanza comercial y el costo de productos. 

Esto no significa que tanto uno como otro continúen buscando disminuir esa dependencia, producto de su competencia económica y poderío global. Es bien sabido que EUA está procurando disminuir la dependencia del suministro de China, y China a su vez tiene entre sus objetivos incrementar el dinamismo de su mercado de consumo interno, así como diversificar sus ingresos provenientes de otros países. 

No obstante, lo anterior no se logra de manera inmediata y puede tomar varios años, pues inclusive, por ejemplo, para una transnacional con experiencia y recursos, no le es relativamente fácil mover sus operaciones de producción rápidamente, o suplir el volumen de insumos en otros países. Todo lo anterior significa que tanto para EUA como para China no es conveniente un mayor escalamiento o enfrentamiento por la crisis en Ucrania, ya que el costo y perjuicio económico sería significativo para sus economías y para el resto del mundo, y no están listos con un “plan B” para mantener el ritmo de producción y comercio acorde a sus necesidades; es decir, sería una estrategia “perder-perder”. 

Por ende, con respecto a la reciente reunión entre Putin y Xi Jinping, aunque uno de los acuerdos fue ambos rechazar públicamente la expansión de la OTAN al intentar integrar a Ucrania y otros países, existe una alta probabilidad que China no esté dispuesto a apoyar un eventual enfrentamiento armado por parte de Rusia, y prefiera que dicho país busque una solución aceptable a través de una negociación diplomática. De ser así, la globalización y el comercio internacional habrán prevenido una posible guerra.

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