OpenA

Buhedera|Sabotaje

Opinión

Sabotaje

Tomado de bit.ly/3QPlSfx: Es una actividad de INTELIGENCIA, clandestina, planeada y técnicamente ejecutada, con el objeto de perturbar, dañar o destruir directamente o indirectamente los valores materiales que dispone el enemigo real o potencial.

Breve historia del sabotaje: El origen del término sabotaje se remonta a la Francia del Siglo XIX. Proviene del nombre del calzado de madera –“sabots”– que empleaban los obreros del norte de Francia y de los Países Bajos. En 1860, Francia se encontraba soportando una serie de huelgas que habían logrado inflamar los ánimos de obreros y empleados. Era la crisis de la era maquinista y comienzos de la agitación anarquista.

Los obreros, deseando entorpecer la producción y arruinar a sus patrones, empezaron a destruir las odiadas máquinas arrojando su “sabot” entre los engranajes de los primitivos telares mecánicos. El resultado fue sensacional y tuvo repercusión mundial. Así la palabra que sintetizó esta maniobra fue rápidamente adoptada. Se la utilizó para indicar el entorpecimiento o la destrucción premeditada de la propiedad ajena.

Sin embargo, el sabotaje es una actividad de INTELIGENCIA mucho más antigua, casi tanto como el ESPIONAJE. En la Biblia se menciona que Sansón ató en la cola de los zorros teas encendidas, con el propósito de incendiar los cultivos de trigo de los filisteos, para privarlos de sus abastecimientos. A partir de este hecho, a lo largo de la historia son numerosos los antecedentes de acciones de sabotaje exitosas.

Durante la Primera Guerra Mundial, Alemania se preocupaba por los embarques de municiones que se hacían desde los Estados Unidos –todavía oficialmente ‘neutral’– con destino a sus enemigos en Europa. Encargó a sus agregados militares Franz von Papen y Karl Boy-Ed que impidieran el arribo de estos embarques. Entonces la Embajada Alemana organizó una red de saboteadores que terminaron hundiendo 48 barcos de transporte de municiones y numerosas fábricas de armamento norteamericanas y canadienses fueron destruidas. En muchos casos utilizando unos artificios explosivos en forma de cigarros.

En la Segunda Guerra Mundial se desarrolló lo que se conoce como la “batalla del agua pesada” llevada a cabo por los ingleses para sabotear los trabajos de investigación que los científicos alemanes llevaban a cabo en el campo nuclear, en una base de Noruega. Tres hombres y cinco kilogramos de explosivos enviaron a 300 metros de profundidad las esperanzas del Tercer Reich de fabricar la primera bomba atómica.

En esa misma contienda mundial, la “batalla del riel” es otra operación de sabotaje de gran proyección llevada a cabo por 5,000 “MAQUIS” para interrumpir las vías férreas utilizadas por los alemanes en Francia.

En 1948 agentes israelíes realizaron una operación de sabotaje que recibió el nombre de Ópera Italiana. Haciéndose pasar por hombres de negocios, soldados americanos de licencia, marinos mercantes, pescadores, etc. Uno de los grupos de supuestos empresarios e inversores adquirió una fábrica de municiones italiana que producía proyectiles de mortero de 120 milímetros para los egipcios. Los nuevos propietarios de la fábrica continuaron vendiendo a los egipcios en las mismas condiciones, pero, la mayoría de los proyectiles eran rellenados con aserrín, otros eran alterados para explotar en los tubos de los morteros y algunos preparados como bombas de tiempo para explotar a bordo de los buques que los transportaban, junto con otras municiones hacia los puertos egipcios.

De esta breve reseña histórica podemos extraer algunas características del sabotaje: Requiere de personal especialmente entrenado. Se requiere muy buena INFORMACIÓN para su planificación y preparación previa. Debe ser preparado con gran anticipación. Los saboteadores deben ser reclutados con infiltrados previamente en el OBJETIVO. El DAÑO debe ser ocultado de forma tal que al ser descubierto sea demasiado tarde para repararlo. De ser posible se deben desviar las responsabilidades sobre otras organizaciones.


Etiquetas:
×