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Crónicas de un comelón

¡Santa comilona!

Crónicas de un comelón

El rol de la religión en la comida.

El rol de la religión en la comida.

El 10 de agosto se conmemoró el martirio de San Lorenzo de Roma, diácono de la iglesia que fue condenado a muerte al ser asado. Según se cuenta, cuando estaba sobre la parrilla, San Lorenzo dijo a sus verdugos que lo voltearan, que ya estaba listo de un lado. Una cierta sociedad gastronómica de la localidad, en conmemoración de la fiesta de San Lorenzo, celebra el Día del Parrillero este próximo 21.

El otro santo muy recordado en la cocina es, por obvias razones, San Pascual Baylón o Bailón, quien es el patrono del oficio. Se dice que cocinaba en su convento y que los ángeles sazonaban sus preparaciones.

Además, repartía las sobras de la comida del convento entre los pobres. En México, desde la época virreinal, las cocineras se encomendaban a San Pascual, esperando que les ayudara a mejorar su sazón.

Pero no sólo tenemos que agradecer a los santos en la cocina. También a algunos más terrenales. En estos días de temporada de chiles en nogada, recordamos el gran aporte que las cocinas de los conventos han hecho a nuestra cocina.

Aún si algunas de las recetas más antiguas del emblemático platillo pertenecen a una familia, y sinceramente ignoro si algún miembro de la familia estuvo en un convento. De cualquier forma, les atribuimos a los conventos muchísimas de nuestras recetas: Tortitas de Santa Clara, rompope, chalupas, romeritos, tortitas de camarón y hasta algunas versiones de moles.

Retrocediendo aún más en la historia, debemos a las órdenes monásticas la preservación y mejoramiento de muchas recetas que, al caer el imperio romano, se pudieron haber perdido. Se dice que el método para realizar el Champagne, fue perfeccionado por el benedictino Dom Pérignon mientras buscaba descifrar el origen de las burbujas.

En las abadías de Bélgica, los monjes perfeccionaron las técnicas de elaboración de cerveza, siendo aquellas que perduran hasta nuestros días, cervezas que gozan de una gran reputación. Algunos quesos, y hasta el polémico foie gras, son otros de los platillos que podemos conocer hoy en día gracias a los monjes.

En nuestro país, sin duda, la religión ha sido parte importante de nuestra historia. Lo mejor es que también ha sido deliciosa. Y sinceramente, no sólo les debemos una multitud de recetas y productos, sino también, nos encanta tomar las fiestas religiosas para hacer unas grandes comilonas.

Los bautizos, comuniones y bodas, terminan con comida… y en algunos casos hasta los funerales. Bueno, tampoco necesitamos mucha justificación para tirar la casa por la ventana. Y esto no es exclusivo de nuestra religión, muchas celebraciones y rituales de otras creencias, se relacionan con comida.

Récele a quien le rece, o incluso si es usted ateo, no podemos negar que comemos muy bien, gracias a Dios.

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