Si Banxico deja su oro en Londres, podría perderlo


En fechas recientes las reservas de oro de Venezuela han acaparado los titulares, pero en realidad, el tema de la negación de la entrega de los lingotes por parte del Banco de Inglaterra (BoE, por sus siglas en inglés), lleva ya varios meses.

El gobierno de Nicolás Maduro intentó en noviembre pasado, retirar oro por un valor de $550 millones de dólares, para transportarlo de Londres a Caracas.

Según fuentes periodísticas, el BoE SE NEGÓ a hacer dicha entrega, primero, argumentando de forma absurda problemas de planeación de la logística, y luego, exigiendo al gobierno venezolano que explicara para qué quería usar esas reservas áureas.

Esto es absolutamente irregular, porque es como si a usted el banco le preguntara primero en qué se va a gastar su dinero para ver si le deja retirarlo de su cuenta. Es ridículo e inaceptable.

Pero la cosa no paró ahí. El 31 de diciembre, las reservas de oro venezolanas en Londres, más que se duplicaron a 31 toneladas, tras la liquidación de un adeudo del gobierno venezolano con el Deutsche Bank, con el que tenía empeñados esos lingotes. Es de suponer que Maduro hizo este pago para tener más oro y luego, volver a intentar retirarlo todo de una vez.

Para Maduro era importante que ese oro llegara a Venezuela, porque había venido usando el año pasado esas reservas para hacer trueque con Turquía de oro por alimentos. Con ello se le daba la vuelta a las sanciones financieras que Estados Unidos tiene impuestas sobre Venezuela.

Ya sin acceso al oro que tiene en Londres, y con la congelación de cuentas de la petrolera PDVSA que anunció el gobierno de Trump la semana pasada, se le acaban el dinero y el poder a Maduro.

Pero el punto grave sobre las reservas de oro aquí es: ¿por qué se negó el Banco de Inglaterra a entregar un oro que no es suyo? Si es porque no reconoce a Maduro como Presidente, muy bien, pero entonces ¡que lo diga y no guarde silencio!

Además, recordemos que en noviembre no había ni siquiera un “presidente encargado” como lo es ahora Juan Guaidó. De manera que en los hechos, el BoE incumplió con una solicitud oficial de entrega de oro.

El gobierno del Reino Unido se ha lavado las manos, y descargado toda la responsabilidad en el BoE.

Es un hecho que el oro no se entregará al régimen de Maduro. Sin embargo, más allá de quién lo reconozca o no como presidente a estas alturas, el punto aquí es señalar la vulnerabilidad, el GRAN riesgo que significa para otros países el mantener sus barras de oro en el Banco de Inglaterra. Se arriesgan a que, con la mano en la cintura, les digan que no.

De esta advertencia deben de tomar nota el Banco de México y la Comisión de Cambios (que preside la secretaría de Hacienda) –al ser quienes administran nuestras reservas–, pues ahora que el presidente López Obrador se ha puesto de facto y ante los ojos de la comunidad internacional del lado de Maduro, no vaya a ser que el oro de las reservas de nuestro país también nos lo quieran negar en algún momento.

No se olvide que 99% de las 120 toneladas de oro de las reservas de México está también en el BoE.

Repatriar el oro aquí es una exigencia que llevamos haciendo en esta columna por casi siete años, y, hoy más que nunca, es válida.

Banxico debería comprar MUCHO más oro -al menos duplicar lo que hoy se tiene-, y repatriar como mínimo la mitad a sus bóvedas en territorio nacional, como lo han hecho otros bancos centrales como el de Hungría, Países Bajos y Alemania. Esa sería una medida de inteligencia financiera que reforzaría la posición del peso y de nuestro país, y vaya que lo vamos a necesitar.

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