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Nutrición con propósito

¿Sin tiempo para cocinar?, aquí está la solución

Nutrición con propósito

A veces parece imposible poder llevar una dieta saludable, debido al ritmo acelerado que llevamos hoy en día.

A veces parece imposible poder llevar una dieta saludable, debido al ritmo acelerado que llevamos hoy en día.

Pero, en realidad comer bien y dedicarle poco tiempo a cocinar no tienen porqué ser conceptos incompatibles. Afortunadamente, existen maneras para seguir una dieta saludable sin tener que pasar largas horas en la cocina. 

La planificación es la clave para llevar una dieta saludable si no hay tiempo para cocinar:

Sentarse con una hoja en blanco y una pluma para planificar las comidas de la semana puede ser una de las mejores inversiones de tiempo para comer bien. 

A partir del menú que elaboremos, se puede realizar una lista de la compra y organizar las combinaciones de alimentos que queramos hacer para cada día, asegurando que sean equilibrados y evitando la monotonía de repetir platos. 

Además, ahorraremos dinero porque evitaremos el desperdicio de alimentos y la compra de productos menos adecuados en una dieta saludable. 

Es importante cumplir con la frecuencia de consumo de alimentos, tanto a diario como semanalmente. Por ejemplo:

-Verduras y hortalizas: 2 veces al día como mínimo en comida y cena.

-Fruta: 3 veces al día, preferir las de temporada.

-Cereales integrales: En cada tiempo de comida principal.

-Lácteos: 1 a 3 veces al día.

-Carnes, pescado, huevo y legumbres: No más de 2 veces al día.

-Aceite de oliva: Usarlo a diario para cocinar.

-Frutos secos: 1 puño diario.

Los básicos en la despensa y el congelador:

Tener alimentos congelados o en conserva como verduras, pescado, legumbres, etc., nos permiten tener en la cocina opciones adecuadas, que no se estropean tan fácilmente y, en algunos casos, como el caldo o las legumbres, que nos ahorran mucho tiempo y trabajo. 

Es cierto que por la cantidad de sal que tienen los enlatados y conservas, es aconsejable enjuagarlos y así obtener un alimento básico y sano listo para consumir.

La nevera y el congelador son nuestros aliados:

Un día a la semana podemos dedicar más tiempo a la cocina y elaborar platos completos o preparar algunos alimentos para que sólo tengamos que combinarlos y/o calentarlos los días que vamos con más prisa. 

Podemos lavar y escurrir lechuga, hervir varios huevos y algunas raciones de arroz y pasta, pelar zanahorias… incluso cocinar recetas para varias veces, ya que las podemos conservar en la nevera o congelarlas si no las vamos a comer durante los siguientes días. 

Es importante poner la fecha de preparación en el envase para calcular su caducidad.

Tener poco tiempo no es excusa para no comer bien. Para llevar una alimentación  saludable si no hay tiempo para cocinar, el truco consiste en planificarse y organizarse en la cocina cada semana hasta convertirlo en un hábito. Un nuevo estilo de vida mucho más saludable.

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