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Opinión

Sucesión bajo presión

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Sucesión bajo presión

Después de su destape como aspirante a la gubernatura, de tomarle el pulso al estado y de promover la participación ciudadana en la revocatoria de mandato mientras la violencia escalaba en el país, Ricardo Mejía reasumió la subsecretaría de Seguridad Pública el 11 de abril. En un mensaje publicado en Facebook, el funcionario llamó "traidores a la patria" a los diputados del PRI de Coahuila (Jericó Abramo, Cristina Amezcua, Jaime Bueno, Shamir Fernández, Rodrigo Fuentes, José Antonio González, Tereso Medina y Rubén Moreira) por votar contra la reforma eléctrica del presidente Andrés Manuel López Obrador.

En cambio, a los diputados Francisco Javier Borrego, Brígido Moreno y Carlos Noriega los elevó a los altares. "Los patriotas de la Cuarta Transformación, de Morena, PT y del Partido Verde dieron una batalla decisiva por la nación para recuperar la soberanía energética y el control de nuestros recursos eléctricos". No obtener la mayoría calificada la atribuyó a "un puñado de traidores a la patria (...) Sin embargo, como dijo el presidente López Obrador, el país está blindado para dar la batalla por la soberanía energética y el control de nuestros recursos más preciados: el petróleo, la electricidad y un recurso estratégico para el futuro: el litio", apuntó el subsecretario originario en Torreón.

Enseguida la emprendió con Miguel Riquelme. "El gobernador, en su golpeteo permanente a las instituciones federales calificó la reforma propuesta (por AMLO) como nociva y retrógrada. Lo nocivo y retrógrado —replicó— es que el gobernador Riquelme esté en contra de cuatro regiones del estado, Norte, Cinco Manantiales, Carbonífera y Centro, (donde) la importancia del carbón y de las actividades de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) son fundamentales para miles de familias coahuilenses". Los diputados del PRI "pretenden acabar con la industria carboeléctrica mexicana, con el ´sambenito´ de las llamadas energías limpias, para armar negocios sucios y corruptos con empresas trasnacionales como Iberdrola», acusó.

La reforma energética de Peña Nieto, aprobada en 2013, fue un engaño, denunció, pues los precios de los combustibles y las tarifas eléctricas se dispararon en vez de disminuir, y de las inversiones prometidas sólo ha llegado el 0.7 por ciento. Las empresas utilizaron la autogeneración "para hacer un negocio sucio a costa de los mexicanos", no para generar energía limpia. El subsecretario de Seguridad afirma, sin datos, que la CFE tiene más energías alternativas y que el discurso de las empresas trasnacionales "es la coartada para robarse los bienes nacionales". Con respecto al litio, Coahuila cuenta con reservas en San Pedro y Sierra Mojada, dijo.

Más allá de la retórica "cuatroteísta", el discurso de Mejía trasluce la inquina del gobierno federal hacia el moreirato y la administración de Miguel Riquelme; marca la ruta y el tono estridente de su eventual campaña por la gubernatura y lo distancia de Jericó Abramo. El diputado había tendido puentes con el subsecretario en busca de una alianza. Hoy Mejía lo tilda de traidor por boicotear la reforma eléctrica del presidente López Obrador. Es difícil imaginar una reconciliación de Abramo con la cúpula política, a pesar de la decisión de elegir candidato mediante una consulta abierta. Jericó, a quien ya se veía con un pie fuera del PRI, ha cobrado nuevos bríos. Los tiempos empiezan a presionar. El proceso electoral de 2023 está a la vuelta de la esquina.

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