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Cabrito Mayor

Un año

Cabrito Mayor

Un año

El destino hizo que naciera en Monterrey, pero al amor por "La Villa" y sus parajes naturales, hizo que se convirtiera en un hijo de Santiago.

Hace 42 años, en 1979, recién casado, Joel Sampayo Climaco, empleado en aquel tiempo en El Diario de Monterrey, junto con su amada esposa Lolita, se atrevieron a creer en el amor y en soñar en construir el futuro de su familia.

Con Climaco Joel, su hijo mayor aún en vientre de su madre Lolita,  Joel, se aventuró ilusionado con soñar a vivir, aunque fuera lejos, en esa bendita tierra de Santiago, Nuevo León, allá en la Cieneguilla rumbo a la Cola de Caballo que en aquellos tiempos sólo era yerba y sinuosas veredas delineadas al paso del hombre y sus vehículos.

En la Cola de Caballo, Joel y Lolita fincaron su amor y sus sueños de la mano de Dios, para comenzar a construir en el agreste terreno, una pequeña pilita de agua en medio de la nada con material reciclado de la Macroplaza y recuperado por nuestro padre y a donde los fines de semana era punto de reunión para ayudar a desmontar su propiedad, pero sobre todo, convivir en familia.

Desde que llegaron a la zona, Joel y Lolita sabían que tarde o temprano, vivirían allí y poco a poco, al paso del tiempo, algo así como siete años y de mucho esfuerzo, primero terminaron de pagar los abonos del terreno para posteriormente sobre este comenzar a construir cuarto por cuarto lo que un día y tras largos años, se convertiría en su hogar.

Joel y Lolita, se aquerenciaron en Santiago, donde con mucho entusiasmo y actitud sana, se fueron integrando amorosamente a la comunidad que los adoptó como sus hijos legítimos.

A pesar de los pesares y de sufrir el más grande dolor que puede sufrir un padre al perder a sus dos hijos, Juan Bautista Tadeo, apenas siendo un bebé de tres meses en el año de 1985 y posteriormente a Climaco Joel de 27 años en el año 2007, gracias al amor de su esposa Lolita y el fraternal cariño que siempre le ofreció el pueblo de Santiago, Joel salió adelante para seguir derramando ánimo, su entusiasmo, su amor y su bondad.

Hoy hace un año que Joel ha partido porque Dios así lo quiso, pero su entusiasmo y sus enseñanzas, su amor al prójimo, a las causas nobles y a la comunidad, se ha quedado entre nosotros, en nuestros corazones y para siempre como un gran y hermoso ejemplo a seguir.

Por ello, hoy a las 02:30 de la tarde, David de la Peña, alcalde del Municipio de Santiago y su pueblo, inaugurarán la nomenclatura de la calle Joel Sampayo Climaco, en homenaje y reconocimiento a mi hermano, ese que durante toda su vida fue bueno, leal, sincero, trabajador, honrado, íntegro, pero sobre todo, amigo, vecino y hermano de todos aquellos que lo queremos y tanto lo extrañamos.

Quién no lo vio pasar en su vehículo amarillo derramando el ánimo, verlo en la televisión brindando información, escuchándolo en la radio ofreciendo orientación vial, admirando la belleza de la naturaleza, de la ciudad y de todo lo que él convertía en arte a través de la fotografía, o viendo sus sanas y, sobre todo, entretenidas y graciosas obras de teatro que tantas sonrisas contagió, no pueden ser menos que la obra de un gran hombre bueno, orgullosamente nacido en Monterrey, pero por amor y en adopción, hijo pródigo de Santiago

Dicen que el tiempo no se detiene, pero para el corazón, para el alma, para el amor, su ausencia duele, aprieta. Su figura como hombre de bien a pesar del tiempo no se detendrá y permanecerá latiendo por siempre en el corazón de quienes lo queremos y admiramos por habernos dejado a su paso por la vida, la más grande enseñanza de amor y de bondad y el mejor y más sabio consejo que nos ofreció siempre: "Tengan la bondad de ser felices".

Por hoy es todo, medite lo que le platico, estimado lector, esperando que el de hoy sea un  gran día, por favor cuídese y ame a los suyos. Nos leemos aquí el próximo lunes, Dios mediante.

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