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Pensando en la gente

Urge seguridad total

Pensando en la gente

Urge seguridad total

La seguridad pública es una de las asignaturas en que más ha fallado el gobierno del estado. Con el cambio de administración estatal suponíamos que la situación iba a mejorar, pero bastaron pocas semanas para darnos cuenta de que no hay voluntad ni estrategias para superar el caos de inseguridad en que está atrapada la población nuevoleonesa. Al respecto, tenemos los siguientes señalamientos. 

1. En los últimos dos años los delitos se han incrementado exponencialmente. Los expertos en seguridad han señalado que es preocupante el alza en delitos de alto impacto como los asesinatos y las extorsiones. Según el Observatorio de Seguridad y Justicia del Consejo Nuevo León, en 2021 el delito de extorsión se disparó en un 131%, la trata de personas y el robo de vehículos 128%, robo de vehículos con violencia 115%, homicidio culposo 56%, homicidio doloso 43% y los feminicidios 38 por ciento. En el mismo tenor están las cifras que brinda la Fiscalía General de Justicia del Estado, según esta fuente, de enero a agosto de 2021 se cometieron 738 homicidios, 2,485 robos de vehículos, 3,029 robos simples, 602 violaciones, así como 14,111 casos de violencia familiar. 

2. Después del pésimo resultado que ha dado la policía estatal en el municipio de Monterrey, donde viven 1 millón 143,000 habitantes –tan alarmante ha sido que el semáforo delictivo de la Fiscalía del Estado, en el mes de agosto de este año, señaló que de los 10 indicadores, seis están en rojo y uno en amarillo–, cómo es posible que el actual secretario de Seguridad, Aldo Fasci, por tercera vez esté obstinado en seguir controlando la seguridad de barrio en los sectores del poniente y sur de la capital nuevoleonesa, dice “que no se va a salir de Monterrey, tenga o no convenio, no se va a salir”, no es posible tanta terquedad, después de los resultados tan negativos que ha tenido en las tres ocasiones que fue titular de la seguridad estatal. En mis recorridos por el sector de La Alianza, una persona me comentó que hace poco atraparon a un ladrón, fue remitido a la policía y aunque parezca humor negro: en 45 minutos el detenido ya estaba delinquiendo en el mismo lugar de los hechos. Por otra parte, en el sector poniente de la ciudad el común denominador es el robo a casa habitación y el robo de baterías de autos, con estos pésimos indicadores que está dando día a día, no se entiende o no se justifica la razón por la cual Fuerza Civil quiere mantenerse en Monterrey, ¿cuál es el motivo o el interés para seguir ahí?

3. Con estos datos, el secretario de seguridad Aldo Fasci –que ocupó este mismo cargo en la administración anterior– está reprobado con todo y sus colaboradores. Sin embargo, el 20 de septiembre de este año, el gobernador del estado al momento de refrendarlo en el cargo mencionó que “va a ser el secretario, por lo pronto, unos meses más”, pero sólo transcurrió un mes para que cambiara de opinión, ya que el 26 de octubre señaló “que el secretario de Seguridad propuso un proyecto a tres años, el cual deberá alcanzarlo en dos años”, y ese mismo día el secretario Aldo Fasci agregó: “nos vamos a tardar unos cuatro añitos”; es decir, que en sólo 30 días pasó de ocupar el cargo un mes a “cuatro añitos”, no queremos imaginar qué va a decirse cuando transcurra un año.

4. Coincidimos con la nota publicada el 22 de octubre por El Horizonte, en la que señala que se tiene que incrementar de una manera sustancial la cantidad de elementos de Fuerza Civil. El 14 de septiembre de 2011, esta corporación arrancó con 422 policías con la expectativa de llegar a 14,000, pero al final del sexenio de Rodrigo Medina sólo contaba con 4,303 elementos. Al asumir la gubernatura Jaime Rodríguez Calderón, la cifra disminuyó a 3,774, aunque prometió que al finalizar su sexenio llegaría a 7,000 elementos, pero al cierre de su administración solamente había 5,600 policías aproximadamente. El actual gobierno de Samuel García se comprometió a que en los próximos tres años se llegará a la cantidad de 7,500 elementos; es decir, que en el transcurso de un trienio debe contratar a 1,900 policías; esta medida implica una erogación de $532 millones de pesos al año; al respecto, sólo hay que recordar que Nuevo León tiene un déficit operativo de $2,500 millones de pesos anuales y si en el tercer año quiere destinar más de $500 millones de pesos en estos policías, mi pregunta es: ¿de dónde van a salir los recursos? 

5. Pero concediendo, sin conceder, que llegue a la cantidad establecida; es decir, a contar en este sexenio con 7,500 policías, el número de elementos sigue siendo inferior, porque los expertos señalan que con una población de casi 6 millones de habitantes, Nuevo León debe tener una corporación de 10,600 elementos; en otras palabras, habría un déficit de casi 3,100 policías. Por otra parte, no me explico por qué alguien no le ha dicho al gobernador que los 1,900 policías que pretende contratar es un número inferior al que contrató “El Bronco”, que fueron 2,694; es decir, está prometiendo contratar 800 policías menos que el sexenio anterior, entonces: ¿cómo quiere tener la mejor policía del mundo con metas inferiores a las del sexenio pasado? Seguimos sin entender. 

6. El domingo 24 de octubre, con una gran escenografía, el gobernador Samuel García anunció el relanzamiento de La Nueva Fuerza Civil, con base en un acuerdo de ocho ejes rectores y seis objetivos.  En el documento se establece que a los cuerpos policiacos se les dotará de las mejores condiciones para que realicen su trabajo de la manera más segura y con prestaciones que eleven su calidad de vida. También habrá exigencias que se regirán bajo los estándares de calidad, por encima de los estándares nacionales, como mejor armamento, municiones, chalecos, patrullas y una renovación total de las unidades que estén a la altura para combatir el crimen organizado. Asimismo, tendrán acceso a equipo táctico, balístico y comunicaciones de primer nivel, entre otras medidas. Lamentablemente, estos anuncios de programas de seguridad, son los mismos que hemos venido escuchando en el pasado, son puras palabras. Como ya señalamos, no se tienen contemplados los números reales y cómo es posible que confiemos en funcionarios que solamente han demostrado incompetencia para resolver la seguridad y garantizar el Estado de Derecho. La seguridad de los nuevoleoneses no se resuelve creando escenarios mediáticos. 

7. A lo largo de estos meses, existe un común denominador en los argumentos vertidos por las autoridades para justificar su incompetencia. Con excusas tan variadas como: a) que los crímenes se han disparado por el consumo de drogas; b) que si la inseguridad de Nuevo León se acaba con la renuncia de su titular, éste presenta su renuncia; c) que los comandantes están distraídos porque no sabían si se iban a quedar en el nuevo sexenio; d) que como cambiaron de proveedores de uniformes al principio del sexenio anterior, eso repercutió en el buen desempeño de los cuerpos policiacos, y e) como el exgobernador no se “desmañanaba” para las juntas de seguridad celebradas a las 8:00 de la mañana, eso repercutió en la inseguridad del estado. ¡Ya ni la burla perdonan!

En conclusión, falta mucho por hacer, se requieren acciones eficaces, bien planeadas; enfocarse en una Fuerza Civil honesta, donde impere la inteligencia y la mano dura para erradicar los índices delictivos. 

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