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Pensando en la gente

¿Verificación gratuita? Puro sospechosismo

Pensando en la gente

¿Verificación gratuita? Puro sospechosismo

Hace una semana, los legisladores locales incluyeron en el Paquete Fiscal de 2022 la verificación vehicular para los particulares, la cual será voluntaria y gratuita, con costo para el erario, destinándose para tal efecto una partida de $30 millones de pesos. 

Según El Horizonte, en una nota publicada el 15 de diciembre, el gobierno del estado será quien dé a conocer cómo se aplicará la verificación, la forma en que se llevará a cabo y cuándo arrancará la revisión. Por su parte, un día antes, Excélsior publicó parte de la entrevista que concedió el gobernador para explicar esta reforma hacendaria: “Lo que vamos a proponer más adelante lo vamos a explicar con detalle, pero era ya el eslabón para cerrar la pinza y que todos los agentes que contaminan ahora pues todos juntos si somos parte del problema de la contaminación todos seamos parte de la solución”. Estos comunicados tan difusos sólo dejan en claro que al gobierno lo único que le interesa es incluir la reforma hacendaria, sin tener a la mano un plan de acción, ni un cálculo de la inversión requerida para establecer los sitios de revisión. 

Los diputados son muy ingenuos o se pasan de maquiavélicos. De plano creen que la gente no comprende que su proceder va encausado a generar más impuestos y aumentar la carga a los contribuyentes. Cómo es posible que después de que la ciudadanía ha sufrido los estragos de la pandemia y una de las peores crisis económicas, estos políticos insensibles nos quieren dar otra puñalada con el pretexto de mejorar el medio ambiente. 

A pesar de que el gobernador presume tener un equipo de trabajo muy competente, seguramente no le advirtieron que la verificación vehicular es una medida, además de insensible, improvisada, incompleta y carente de factibilidad. Al respecto, tenemos las siguientes consideraciones: 

La improvisación se está convirtiendo en una cotidianidad de la actual administración. En el área metropolitana de Monterrey circulan más de 2 millones de automóviles. Tendrá claro el gobernador ¿cuántos centros de verificación deberá implementar? y ¿cuánto personal va a destinar a dicha actividad? Y lo más sorprendente: ¿serán suficientes $30 millones de pesos para montar dichos operativos en todo el estado? O es que de plano las autoridades se quieren pasar de listas y, una vez que se han salido con la suya de establecer la verificación vehicular en la Ley de Hacienda, el día de mañana se les hará fácil cobrarla como todos los impuestos que se han incrementando a lo largo del tiempo. Con el pretexto de que el presupuesto asignado no alcanza: ¿La construcción de los centros de verificación será la excusa el día de mañana para que se cobre? Todo indica que esa es la trampa que le están preparando al contribuyente. Esto solamente despierta desconfianza, o dicho de manera coloquial: genera sospechosismo. 

1. Un político que todo lo quiere resolver con nuevos impuestos. Hay que decirlo con todas sus letras, cuando el actual gobernador fue diputado pretendió incrementar en un 50% el Impuesto Sobre Hospedaje; como senador tuvo la “genial” idea de querer recaudar $4,000 millones de pesos en impuestos ecológicos en el estado y ahora nos sale con la novedad de que no se va a cobrar la verificación vehicular, que será gratuita permanentemente. ¿Ustedes le creen? ¡Yo no!

2. Los centros de verificación han sido nidos de corrupción. Esta medida ya se aplicó en el pasado y fue un total fracaso. El sistema de verificación fue implementado en 1991 durante la gubernatura de Sócrates Rizzo García (1991-1996); sin embargo, debido a presuntos actos de corrupción del personal que se desempeñaba en los centros operativos, la revisión vehicular fue cancelada en 1994. Me comentó un amigo que vivió esa experiencia: “Decían, su coche no pasó pero se lo arreglo y cobraban $50 pesos y ya con eso pasaba, pero le abrían más aire y al ponerle más aire se generaba baja en los hidrocarburos y el monóxido de carbono, que son dos contaminantes, pero subían los óxidos de nitrógeno”. Como se deja entrever, la contaminación seguía produciéndose aunque con otro agente químico. ¿Quién nos va a garantizar que ahora no se va a repetir esta historia? Por otra parte,  ¿en qué cabeza cabe darles nuevas excusas a los agentes de tránsito para que detengan los vehículos? y hagan lo que mejor saben hacer: extorsionar a la ciudadanía, para eso se pintan solos. 

3. La contaminación solamente se resuelve de manera integral y sistemática. Los automóviles son tan sólo una de las fuentes de contaminación. Para que el área metropolitana de Monterrey deje de ser la zona más contaminada de América Latina debe implementarse un plan metropolitano integral que mejore la calidad y eficacia del transporte público para que haya menos viajes en automóvil.  Incentivos para el mantenimiento a la flota vehicular particular. Poner un alto a los desarrolladores urbanos que han provocado la desertificación,  con la depredación de las montañas. Resarcir la desforestación, plantando más de un millón de árboles en el área metropolitana de Monterrey. Control efectivo en las industrias de alto riesgo, principalmente las pedreras, entre otras medidas. La verificación vehicular resulta un paliativo para controlar el medio ambiente. Dicho en otros términos: una acción totalmente inservible. 

En conclusión, estos políticos enarbolando la bandera del medio ambiente no están conscientes de que estamos viviendo una crisis económica generada por una pandemia y en lugar de generar alternativas para que la comunidad salga adelante, lo único que hacen es pavimentar el camino para crear un nuevo impuesto en perjuicio de la gente. ¡Ya basta de tanta insensibilidad! 

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