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Fortaleza ciudadana

Video del ministro Arturo Zaldívar

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Video del ministro Arturo Zaldívar

Desde hace pocos días circula en redes sociales un video donde el ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, don Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, se presenta ataviado con su toga a dar una explicación de una sentencia de la corte que él preside. 

En dicho mensaje expone que la tremenda corte ha dictado una sentencia en juicio de amparo al que acuden ciudadanos a quejarse de la inconstitucionalidad del ordenamiento en el Código Civil de algún estado. Don Arturo dice que los hombres y la mujeres somos iguales y tenemos los mismos derechos y en eso estoy perfectamente de acuerdo, esa parte no se discute, coincido pues. 

Por mucho tiempo he afirmado que lo único cierto que tenemos los hombres es saber quién es la madre de un hijo, pues ella lo alumbra, siempre se ha dicho algo en serio y algo en broma que la paternidad es una presunción, que puede ser confirmada por el testimonio de la madre, con el reconocimiento del padre o ahora con apoyo de la ciencia mediante las pruebas de ADN. En tal virtud y en estricta justicia desde el principio de los tiempos en nuestra gran comunidad de país debimos dar ese derecho de poner el apellido de la madre al hijo; sin embargo, por razones de las que usted guste, incluso las que menciona el ministro, se han colocado en el orden los apellidos del padre en primer lugar y en segundo el de la madre. 

Es de mencionarse que en otras naciones es diferente, aquí la costumbre, que es una fuente del derecho, que hace ley, tiene o ha tenido ese orden para poner los nombres del recién nacido y por tanto así registrarlo para que pueda disfrutar de sus derechos. Las costumbres entre nuestra gente han sido muy severas por algún tiempo los hijos que no han sido reconocidos por su padre varón los registran sólo con el apellido o apellidos de la madre, lo que de alguna manera victimiza a las criaturas, pues de esa forma injusta se les etiqueta y hasta les ponían calificativos que el solo hecho de escucharlos me irrita, pues se maltrata al menor, quien menos tiene la culpa de lo que hagan sus padres. 

El acomodo de los apellidos para el tema de la filiación no debe considerarse que la prelación en dicho orden hace más a uno u a otro de los padres, pues ya se sabe que son iguales pero no se pude poner los dos apellidos al mismo tiempo y desde hace mucho la costumbre de acomodo de las cosas de esta forma que quizá haya sido incorrecta o injusta, probablemente, pero ese acomodo tiene una razón de ser, como el acreditar un entroncamiento y disfrutar los derechos de hijo; en fin, es desde mi óptica sólo una cuestión de forma y orden, que no debe alterarse porque alguien quiera tener leyes exclusivas a su caso particular, al actuar así la corte se convierte en promotora del desorden cuando su labor es ver que no se lastime el derecho ni se violen las garantías de los justiciables. 

La corte no debe pretender ser políticamente aceptable, ni debe inmiscuirse en pensamiento de cierto tipo, el derecho y las leyes son para regir la conducta del hombre y también de las mujeres en sociedad, pretender adaptarlo a los criterios o conflictos existenciales de las personas hace que se tenga que tener leyes a modo de quien quiera cumplirlas y eso no es lo saludable en ninguna sociedad que se precie de ser ordenada y correcta. La corte no debe prestarse a justificar ideas que cambien el sentido de realidad, tampoco puede ir en contra de la naturaleza. La ley le da vida jurídica a las costumbres convencionalmente aceptadas. Usted, amigo, tendrá su mejor opinión, la cual me puede compartir a través de mis redes. 

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