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Cabrito Mayor

‘Zonceras’

Cabrito Mayor

‘Zonceras’

Dícese en la primera definición de zoncera en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, significa tontera, aunque otra interpretación en el diccionario es dicho, hecho u objeto de poco o ningún valor. Zoncera es también sensación de desorientación o de turbación que impide pensar con claridad; sin embargo, ninguna de estas definiciones se ajustan a las “zonceras vaqueras” exhibidas por nuestro gobernador Samuel García el jueves de la semana pasada.

Y no se ajustan, estimado lector, porque las “zonceras broncas” que el gobernador hizo alusión sí tienen un valor, y muy alto, que por ahora es estimado en $4,233 millones de pesos que se tiraban en todo lo superfluo; es decir, “copetes, zonceras y/o corrupción” que se practicó con singular alegría en la administración de aquel otrora “Jinete sin cabeza” y héroe imaginario de mil batallas de la popularmente enriquecedora publicación titulada El libro vaquero.

Y es que, como si se abrieran de un solo jalón los9,000 kilómetros devastados de la red de drenaje, a la hora de armar el Presupuesto 2022 se destapó la cloaca con todo y su contenido de “zonceras” al revisar que lo que se podría recortar, representaba una sorprendente y desagradable sorpresa de caprichos, gastos y “copetes” que apestan a corrupción todo su contenido.

Dice Samuel que Agua y Drenaje a principios de este siglo, cuando apenas él era un niño, en los tiempos de Chuyuyúy, la paraestatal reportaba utilidades con todo y la devolución de los sobrecobros de $40 millones de aquellos pesos más $3 millones de intereses que se fueron acumulando “oficialmente” por error a lo largo de 44 meses de esta práctica “hormiga” aplicada en el recibo del vital líquido en perjuicio de 207,000 usuarios domésticos y en miras del sospechosismo, estos sobrecobros fácilmente se pueden traducir en el término “copetes”, hoy de moda.

Ahora pues, la paraestatal en lugar de rendir utilidades, da pesadillas junto con otras al “chupar” del gobierno central un dineral para su gasto corriente y que no tenían justificación. En servicios de salud $400 millones de pesos, $500 millones en Isssteleón, $400 millones en la Unidad de Integración Educativa y el resto con un 10% aproximado, lo que en conjunto suman $1,711 millones de pesos que fueron gastados en el presupuesto pasado y se estima hayan sido destinados para “los copetes” de la corrupción.

También quedó exhibida la “simulación bronca” de la bronca que presumía se tenía con los medios de comunicación a los que se sacó del presupuesto causando en su momento una importante ola de desocupación de profesionistas de los medios. Sin embargo, la asignación para este rubro que se estimada fue erogada por algo así como 272.5 millones tan sólo el año pasado, sí se gastó pero en 60 proveedores que recibían igualas millonarias, de los cuales poco más de la mitad no tenían presencia mediática en la localidad pues ni si quiera eran de Nuevo León.

Además de cientos de miles de millones de pesos “gastados” en mantenimiento que no vimos por ningún lado en el Metro, Palacio de Gobierno, oficinas administrativas, Macroplaza, Paseo Santa Lucía, y también se suman a lo anterior los softwares, materiales, suministros como gasolinas, “aviadores” y asesores, rentas de vehículos blindados que se cobraban por horas y todo tipo de “zonceras” que fueron despilfarrados por la administración “bronca”. 

“Es el dinero de Nuevo León y todos tienen derecho a saber cómo se gasta y sobre eso apoyar, criticar o pedir reflexiones” pero por lo pronto, todas estas zonceras muy turbias se van a documentar para presentar las denuncias a la Fiscalía General del estado para definir responsabilidades sobre los copetes, la corrupción o el descuido en el gasto del presupuesto”, dijo el gobernador Samuel García, al que desde aquí usted y yo le decimos, estimado lector, por honor, por honra y por justicia, ojalá que así sea para que de una vez por todas desaparezcan de Nuevo León todas estas despreciables “zonceras”.

Por hoy es todo, medite lo que le platico, estimado lector, esperando que el de hoy sea un    gran día, por favor cuídese y ame a los suyos; me despido honrando la memoria de mi querido hermano Joel Sampayo Climaco con sus palabras: “Tengan la bondad de ser  felices”. Nos leemos aquí el próximo lunes, Dios mediante.

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