Opinión

El futuro del nearshoring

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El futuro del nearshoring

Una nueva etapa de evolución industrial para México podría estar en puerta, y sería impulsada por el nearshoring, o establecimiento de procesos de fabricación, ensamblaje o proveeduría en cierto país o región, en el que una empresa comercializa sus productos, disminuyendo de esta forma los riesgos de interrupciones operativas que significa el tener en países lejanos sus procesos productivos.
En otras palabras, lo que está sucediendo es una relocalización de inversiones de grandes empresas, un proceso que, si bien no es nuevo, pues comenzó con la crisis económica mundial de 2008, la reciente pandemia hizo que se acelerará, después de hacer visibles problemas en las cadenas de suministros para garantizar la disponibilidad de insumos en los procesos de fabricación y los traslados de productos en los mercados meta para ser comercializados.
En este contexto, diversos analistas e instituciones, como la Cepal, han calificado este fenómeno como muy favorable para México, pues se beneficiaría del regreso de plantas estadounidenses a la región que integra el T-MEC, así como por la llegada de proveedores que buscan estar cerca del mercado más importante del mundo: Estados Unidos.
De acuerdo con Reuters, tres son los factores que estarían impulsando la llegada de estas nuevas inversiones a México en los siguientes años:
1. Las cadenas de suministro rápidas y seguras con las que cuenta.
2. El buen desempeño de la industria nacional.
3. La proximidad con los vecinos del norte.
Y la Cepal añade dos más en su estudio “México en la fábrica de América del Norte y el nearshoring”: los competitivos costos de mano de obra en comparación con países como China, donde han venido en aumento, y la excelente relación comercial con Estados Unidos y Canadá.
El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) estima que nuestro país podría ser el mayor beneficiado por el nearshoring en la región, con un potencial para obtener hasta $35,300 millones de dólares al año, gracias a la exportación de bienes, lo que representa casi la mitad de los $78,000 millones de dólares anuales que lograría generar América Latina y el Caribe siguiendo esta estrategia de negocios, de acuerdo con el análisis de Deloitte que lleva por nombre, “Nearshoring: llegó el momento de instalar la producción en México”.
Pero no se trata sólo de más empleo y mayor número de empresas instaladas en el país, sino de llevar la industria a un nuevo nivel, al incorporarla a megatenedencias que cambiarán el futuro para siempre. La Cepal identifica tres que serán cruciales para la producción internacional en los siguientes años:
1. La robótica y automatización basada en inteligencia artificial.
2. La digitalización mejorada en las cadenas de suministro, de manera particular en los procesos logísticos.
3. La manufactura aditiva o impresión en 3D, que brindará una nueva forma de producir a escala.
“Todas estas industrias tendrán un profundo impacto en la extensión y distribución geográfica de las cadenas globales, así como en su gobernanza, lo que producirá distintas configuraciones, dependiendo las condiciones específicas de cada industria”, apunta en su estudio el organismo de la ONU para Latinoamérica.
El nearshoring será una oportunidad para colocar a México en la vanguardia de la Industria 4.0, solo se deberá tener en cuenta, como menciona la consultora Deloitte, algunos retos que serán cruciales para lograrlo: la búsqueda de la ubicación ideal para un negocio o site selection por parte de las organizaciones, la localización del talento y la gestión de los recursos necesarios para sus procesos (como agua, electricidad, minerales o componentes de proveeduría), los cuales demandarán investigación, inversión y tiempo.
Una nueva era se acerca para la manufactura en México. Es momento de generar condiciones adecuadas para llevar al país a una nueva etapa de desarrollo en la que el motor de cambio sea la industria y las grandes oportunidades que representa el nearshoring.

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