El calor también eleva la violencia familiar
Presidenta de la Barra Mexicana Colegio de Abogados, A.C., Capítulo Nuevo León; catedrática de la Facultad Libre de Derecho de Monterrey y perito oficial del Tribunal Superior de Justicia en el Estado de Nuevo León en traducción.
En Nuevo León no solo se elevan las temperaturas durante mayo y junio; también aumentan las denuncias por violencia familiar. Las cifras de los últimos cinco años revelan una coincidencia inquietante: justamente en los meses más calurosos se registra un incremento en los casos de violencia familiar. Y sí, los nuevoleoneses solemos destacar en todo… lamentablemente, también en los índices de violencia familiar, el delito más denunciado en nuestro estado.
La violencia familiar no siempre deja golpes visibles. La ley civil la define como cualquier conducta u omisión dirigida a dominar, controlar, someter o agredir a una persona con la que exista o haya existido una relación familiar, de pareja o de parentesco. La violencia familiar no discrimina género; puede ser cometida por un hombre en contra de una mujer o al revés.
La violencia familiar puede presentarse de distintas formas.
La violencia psicológica es una de las más frecuentes. Se presenta mediante insultos, humillaciones, amenazas, manipulación, aislamiento o desvalorización constante. Frases como “nadie te va a creer”, “estás loca” o “sin mí no puedes” también son violencia.
La violencia física es quizá la más visible e incluye golpes, empujones, jalones, lesiones o cualquier agresión corporal.
La violencia sexual también puede existir dentro del matrimonio o la pareja. Obligar, presionar o manipular a una persona para realizar actos sexuales sin su consentimiento constituye violencia, aun cuando exista una relación afectiva.
Existen, además, formas de violencia mucho más invisibles y normalizadas, particularmente la violencia económica y la violencia patrimonial.
La violencia económica ocurre cuando se controla o limita el acceso de la víctima al dinero o recursos necesarios para su subsistencia. Por ejemplo: impedirle trabajar, retirarle su salario, condicionarle dinero para alimentos o hacerle depender completamente del agresor.
Por su parte, la violencia patrimonial implica afectar bienes o recursos de la víctima, como esconder documentos personales, destruir pertenencias, despojarla de bienes o disponer de su patrimonio sin consentimiento.
También debe mencionarse la violencia vicaria, una de las expresiones más crueles de violencia familiar, en la que los hijos son utilizados como instrumento para causar daño emocional a la madre, ya sea mediante amenazas, manipulación o impedimento de convivencia.
Los distintos tipos de violencia rara vez se presentan de forma aislada; generalmente coexisten o una genera otra. Por ejemplo, la violencia física o económica suele derivar también en violencia psicológica.
Ante esta problemática y para eliminar cualquier acto de violencia familiar, la legislación contempla herramientas urgentes denominadas órdenes de protección. Estas medidas pueden incluir la prohibición de acercamiento a la víctima o a cualquier sitio que frecuente; la desocupación inmediata del agresor del domicilio conyugal o el que habite la víctima; la suspensión de convivencias con los hijos, así como el auxilio policiaco inmediato.
Lo más importante es que, una vez solicitadas, estas medidas deben ser decretadas y ejecutadas de inmediato por el juez, bajo pena de incurrir en responsabilidad. Todas las autoridades están obligadas a colaborar en la ejecución de las órdenes de protección. Su vigencia es temporal, por lo que es necesario eventualmente pedir se decreten como medidas cautelares para que sigan vigentes.
La violencia familiar no se combate con indiferencia, sino agotando plenamente las herramientas legales diseñadas para prevenirla, sancionarla y erradicarla.
Frente a temas que impactan profundamente a nuestra sociedad, resulta indispensable acercar el conocimiento jurídico a la ciudadanía y promover una verdadera cultura de legalidad.
Bajo esa convicción inicia este espacio editorial, desde el cual buscaremos los barristas del Capítulo Nuevo León del Colegio de la Barra de Abogados, A.C., analizar temas jurídicos de interés público con un lenguaje claro, útil y cercano para la comunidad.
Mtra. Avril Martínez Caballero
Presidenta del Capítulo Nuevo León de la Barra Mexicana, Colegio de Abogados, A.C.
