Opinión

Insaculación precoz

Insaculación precoz

Mientras que el sampetrino Mauricio Fernández no dice si pasa a la catafixia electoral que le sugerimos en nuestro columna anterior, tal parece que la semana mayor se adelantó para el INE que el jueves pasado, como si fuera el “jueves Santo”, celebró su “ultima cena” de vida democráticamente plena y auténtica, al llevarse a cabo en las primeras horas del viernes, la “insaculación precoz” en la cámara de diputados en donde se eligió a los nuevos consejeros de la Institución

Y aunque el proceso legislativo fue inédito, éste se llevó de acuerdo a las normas previamente establecidas, sin embargo, el proceso de selección para llegar a la “insaculación precoz” en la cámara, fue por lo que se ve, quirúrgicamente muy bien ejecutado, como muchos piensan, con intenciones maquiavélicas de crucificar a la democracia al no poder desarticular al Ine con el famoso “plan b”, colocando a la cabeza de la todavía hoy democrática institución, gente que está si no muy quemada por la torcida imposición asoleada del proceso, sí muy morena.

Extrapolando lo anterior en términos futboleros, es como si el “Ame”, al que siempre se le achaca el favoritismo arbitral para lograr sus buenos resultados, no solo comprara la voluntad del árbitro de todos sus partidos, sino que también se quedaba con todo el var, sus cámaras y toda su infraestructura para dictaminar los venideros procesos electorales. Pero como estamos en la semana mayor, olvidémonos como dice “Catón”, de “política y cosas peores” para dedicar estos días Santos a la necesaria reflexión.

Y es que estimado lector, sin duda la semana Santa es el período litúrgico más importante e intenso de todo el año, aunque para algunos, estos días se han convertido en una ocasión para el descanso o la diversión, olvidándose y dejando pasar lo verdaderamente esencial de estas fechas: la oración y la reflexión de los misterios de la pasión y muerte de Jesucristo.

Vivir la experiencia de la semana santa, es actuar con el corazón acompañando con nuestra oración y reflexión a Jesús, para permitirnos identificar nuestros errores, reconocer nuestros pecados y lograr en nuestro interior, el auténtico arrepentimiento de ellos para poder asistir limpios y con pureza en el alma, al sacramento de la penitencia para morir verdaderamente al pecado y resucitar con Cristo el día de pascua.

La semana Santa, fue la última en la vida de Jesus en la tierra y su resurrección nos recuerda que hemos sido creados para vivir eternamente junto a Dios, por ello, más allá de revivir su sufrimiento y calvario, debemos entender y comprender el por qué murió y resucitó celebrando su entrega a la muerte por amor y para la salvación de todos nosotros.

La vida es un constante devenir de situaciones estimado lector, un sube y baja donde te enfrentas y te topas de todo, reflexionar sobre ello, no nos hará sentir mártir, ni héroe, ni santo y tan humano como todos los demás, hemos de reconocer nuestras faltas y nuestros errores cuando no nos conducimos con la verdad, que a la postre, nos dejan en clara y transparente evidencia, de lo que realmente somos como seres humanos.

Encarar la verdad con uno mismo, no será por nada, el calvario o crucifixión experimentado por Jesucristo, pero hacerlo, podrá llevarnos a la resurrección de nuestras almas para con su ejemplo y de su mano, conquistar la vida eterna.

Así pues estimado lector, le invito a que dedique estos días santos para que se sumerja en la reflexión auténtica del alma a manera personal y si todavía le queda espacio, haga lo mismo en torno a la vida política de nuestro país porque directamente le atañe a usted y al futuro de sus hijos, esperando que la “crucifixión” que se le ha recetado la pasada semana a nuestra democracia con esa “insaculación precoz” haga despertar verdaderamente a nuestras conciencias mediante la meditación, para procurar a su debido tiempo electoral, la resurrección de nuestro México, la resurrección de nuestro gran país.

Por hoy es todo, medite lo que le platico Estimado lector, esperando que el de hoy sea un reflexivo inicio de semana, por favor cuídese y ame a los suyos; me despido honrando la memoria de mi querido hermano Joel Sampayo Climaco con sus palabras: “Tengan la bondad de ser felices”, nos leemos Dios mediante aquí el próximo lunes.


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