Opinión

Mayday, mayday, mayday… ¡Se nos cae Nuevo León!

Mayday, mayday, mayday… ¡Se nos cae Nuevo León!

¡Mayday, mayday, mayday! Se escucha desde este avión llamado Nuevo León, y es que se requiere un aterrizaje de emergencia ante una gigantesca bola de nieve que se vislumbra a la cercanía.

Las crisis crecen cuando se dejan crecer, cuando no se tiene la voluntad ni la capacidad para enfrentarlas, o supongamos que todo se complica por querer evadirse y mirar hacia otro lado. ¿Pero cuando se trata de gobernar? En Nuevo León casi 6 millones de habitantes nos vemos afectados o beneficiados por las decisiones que toma el Gobernador en turno.

Samuel García lleva casi 16 meses en el poder, y la verdad es que es un tiempo suficiente para accionar, supongamos que los primeros meses de gobierno son para superar la curva de aprendizaje, para adaptarse, ajustar, reajustar, acomodar, organizar, planear, y proyectar, pero 16 meses es casi un año y medio, así que ya no pueden tomar de excusa que son nuevos o que van llegando.

Nuevo León enfrenta grandes crisis, de las principales que hoy preocupan a la gran mayoría de los ciudadanos son la crisis de transporte, la de seguridad y la nueva crisis del agua que cada día está más cerquita. Estos tres temas deberían ser prioridad en la agenda del gobierno estatal, porque estos problemas están afectando a la ciudadanía.

La seguridad, el transporte y el agua son temas que preocupan a la ciudadanía, por lo que lo más natural sería que el gobierno estatal se ocupara de resolver dichas problemáticas, pero parece que para ellos son temas que no trascienden por lo que prefieren concentrarse en otras cosas. ¡Eso es un gran error y la gente ya se está cansando de eso!

Samuel García se ha quejado de que lo critican por viajar tanto, pues es que no es criticar por criticar, vaya, sino hubiese crisis entonces tal vez el que viajase con tanta frecuencia no sería tema, pero es que a como están las cosas las críticas ciudadanas son de lo más natural y comprensibles.

Para gobernar no se necesita jugar al famoso Turista Mundial, sino más bien se requiere jugar ajedrez con maestría y harta concentración, porque para gobernar se necesita estrategia. Aunque es importante aclarar y especificar que en definitiva gobernar no es un juego, por supuesto que no.

El lado más bonito de la moneda se puede ver en historias de Instagram, pero el lado más real es el que vemos a diario en las calles de Nuevo León, donde gran parte de la población está siendo afectada. Un gobernante debería de tener la sensibilidad suficiente para comprender, entender, reaccionar y resolver las problemáticas que aquejan a sus gobernados, y aunque su realidad se vea muy diferente, eso no quiere decir que tenga que ignorar a la vida real, porque simplemente aún no estamos en el metaverso.

Esto no se trata de simpatías, porque un personaje te puede caer muy bien (y eso está bien) pero ojo, lo que verdaderamente importa en un gobernante es su saber hacer y los resultados en beneficio de la ciudadanía. Insisto en que no se trata de simpatías, porque por ejemplo en la elección de 2015 Jaime Rodríguez obtuvo casi 1 millón de votos, mientras que Samuel García en la elección de 2021 recaudó 700,000 votos, así que si nos ponemos a comparar “El Bronco” era más popular que nuestro actual gobernador, y miren los resultados… Le fue muy mal en la feria porque lo que importa es el trabajo serio, no los likes.

Nuevo León requiere que el capitán realice un aterrizaje forzoso para que se centre y se concentre en resolver los verdaderos problemas que enfrenta nuestra población. Ya es momento de dejar los juegos y las simulaciones virtuales, se requiere seriedad absoluta para cumplir con la gran responsabilidad que conlleva ser gobernador.


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