Opinión

Que nadie rompa la hermandad entre Tamaulipas y Nuevo León

Que nadie rompa la hermandad entre Tamaulipas y Nuevo León

Por poquito pensamos que la crisis hídrica ya estaba superada en Nuevo León, y sí, hoy la mayor parte de los hogares cuentan con agua; sin embargo, nuestro estado comenzará una pelea con Tamaulipas por el vital líquido... ¡Increíble!

Lamentablemente, el cambio climático ya no es sólo un pronóstico fatalista, sino que desde hace unos años se han presentado afectaciones reales como la frecuente mala calidad del aire y la sequía, como la que históricamente acabamos de vivir en Nuevo León. Y esto parece que apenas empieza.

Ya tenemos agua en Nuevo León pero ahora Tamaulipas la reclama, la cuestión es que esta situación no debería desencadenar una pelea, porque siempre nos hemos llevado bien, al igual que con nuestros vecinos de Coahuila, entonces como “somos de los mismos” lo natural es que exista empatía y comprensión de todas las partes, como siempre se ha tenido.

Es que históricamente siempre hemos sido compartidos, siempre nos hemos visto como los mismos los nuevoleoneses, tamaulipecos y coahuilenses, ya que compartimos tradiciones, historias, hermandad, lazos, amistades y hasta familias, ni ellos nos ven como extraños ni nosotros los vemos así.

El problema es que el gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal, está afirmando cosas que no le corresponde afirmar, ya que declaró que sí se realizará el trasvase de la presa El Cuchillo a la presa Marte R. Gómez, cuando la realidad es que quien tiene que definir eso es la propia Conagua en base a un estudio técnico, precisamente por la terrible crisis hídrica que enfrentamos en Nuevo León.

El trasvase no depende ni de Américo Villarreal y tampoco de Samuel García, ya que, insisto, es la propia Conagua quien tendría que determinar si se hace o no. Además, el propio titular de la Segob, Adán Augusto López, había señalado que el trasvase sería aplazado, lo cual es entendible precisamente por la crisis hídrica.

Si Nuevo León apenas se está recuperando de la crisis hídrica y Tamaulipas sí tiene agua, entonces por qué no se debería de aplazar el trasvase, eso sería lo más lógico y entendible si además de eso volvemos a subrayar la relación de hermandad que hemos tenido por años.

Y es que hasta pareciera que Américo Villarreal no es tamaulipeco (aunque sí lo es), porque acaba de llegar como gobernador para ponerse a pelear, hasta pareciera que lo que quiere es pelearse con Nuevo León para dividir a los nuevoleoneses y a los tamaulipecos.

En Nuevo León radican miles de tamaulipecos, así que el gobernador de allá debería de reflexionar que con su postura aferrada también afectaría a su gente que aquí vive, ya que si se realiza el trasvase es prácticamente seguro que regresen los cortes de agua y esos nos afectan a todos.

Es muy importante recalcar que desde siempre Nuevo León y Tamaulipas hemos sido familia, que gobernadores van y vienen, que nunca importó el color del gobernante porque siempre se priorizaba la historia que tenemos y la unión que nos ha caracterizado, al igual que con Coahuila, así que ojalá que reine la comprensión y la empatía, como siempre.

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