Opinión

Tenoch Huerta y su defensa malintencionada de los prietos

Tenoch Huerta y su defensa malintencionada de los prietos

Cuando una figura artística se vuelve famosa, suele buscar una causa social para incrementar su presencia en Instagram. De pasadita, también refuerza su reputación y luce sus bonitos sentimientos, su gran corazón y su afán de polemizar (nunca sobra una buena discusión en Twitter).

Por eso, Leonado DiCaprio se volvió activista contra el cambio climático, Salma Hayek es reconocida por la UNICEF por su “valerosa lucha” contra el hambre en el mundo, y Kanye West es enemigo acérrimo de la pornografia (no se rían).

Tenoch Huerta, quien interpreta muy bien su personaje de Namor, en Black Panther: Wakanda Forever, se dice activista contra el racismo, ya escribió su libro correspondiente y encabeza el hashtag: #PoderPrieto.

Claro está, en su denuncia no visibiliza a su compañera de reparto en Wakanda, quien es una mexicana morena, preciosa de rostro, escultural de físico y muy inteligente: Mabel Cadena, nacida en Atizapán.

La queja del ególatra de Tenoch va más o menos en este sentido: “los prietos, sobre todo los de México, somos relegados en el cine y en televisión a papeles de villanos. Y no se vale tanta discriminación”.

Yo que no soy actor, podría decir algo parecido si buscara trabajo como intérprete histriónico: a los feos nos discriminan casi siempre. O nos dan por lo general papeles de villanos. Lo mismo a quienes no somos altos. ¿Es injusto que me discriminen en la NBA porque apenas rebaso el 1.70 de estatura?

Por otra parte, francamente no tengo nada en contra de los villanos en el cine. Yo siempre apoyo a los perdedores, a los derrotados. Y generalmente, en las películas de Marvel Studios los malos pierden. Si llegan a ganar (una que otra vez), es porque habrá secuela. Entonces los buenos se desquitan.

Pero vuelvo al tema principal. Siendo consecuente con la opinión de Tenoch Huerta, si no fuera moreno, Roberto Palazuelos sería más famoso. ¿Si no fuera tan chaparro, Omar Chaparro tendría más oportunidades en televisión? ¿Si no fuera tan cachetón, Franco Escamilla sería el más popular standupero?

Dicho de otro modo, como acérrimo promotor de una causa justiciera, Tenoch no se equivoca porque dice una vaguedad: ¿quién estaría a favor públicamente de promover una política para relegar a los morenos por ser morenos?

Sin embargo, su denuncia es muy débil: es ideología soft. Y se abre a múltiples variantes. ¿Por qué se discrimina a los feos en los papeles protagónicos? Sí, ya se, ahí estaba Jean-Paul Belmondo, a quien sus innumerables fans le armaron la coartada perfecta: ese hombre es muy feo pero tiene un “no sé qué”.

Lo mismo pasa con Al Pacino: feo, narigón y casi enano. Con razón nunca le dieron un protagónico notable. ¡Qué injustos son allá en Hollywood! Igual en México con el moreno de Damián Alcázar o el feo de Joaquín Cosío. ¿Serían famosos si no fuera por su cara?
Algún lector me aclarará que sí abundan más en México las celebridades güeras que las morenas. Aunque aquí tendríamos que precisar: lo que abunda en México no es el racismo sino el clasismo. No es lo mismo. Además, se trata de un clasismo recriminador, culpabilizante: eres pobre por tu culpa, ¡quién te manda tirar flojera!

En el fondo, Tenoch Huerta cumple el rol de muchas celebridades que aspiran a figurar en redes sociales: defender una causa más o menos vaga, etérea y difusa, que no ofenda a sus patrones en las productoras cinematográficas y de esa manera esconder las verdaderos conflictos clasistas.

Por ejemplo: ¿por qué Tenoch se vuelve cómplice en Wakanda Forever de usar símbolos mayas, un pueblo originario de México, para volverlos decoración de película de superhéroes, donde encima de todo, son parte del enemigo? No se vale, Tenoch. Yo que tú, hubiera rechazado participar en esa película tan despectiva. ¿O dinero mata dignidad?


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