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Hal Hickel revela secretos de 'The Mandalorian and Grogu'
El supervisor de animación de ILM explicó cómo se combinaron efectos digitales, estructuras mecánicas y animación tradicional para dar vida a Rotta el Hutt
Por Ángeles Núñez | 16 Octubre 2026
La producción de The Mandalorian and Grogu, dirigida por Jon Favreau, apostó por combinar técnicas modernas de efectos visuales con recursos prácticos y animación cuadro por cuadro. Así lo explicó Hal Hickel, supervisor de animación de Industrial Light & Magic (ILM), durante su participación en la View Conference, celebrada el jueves en Turín.
El artista, quien recientemente cumplió 30 años en ILM, compartió detalles del trabajo realizado para la película y explicó que una de sus principales referencias fue el legado de Phil Tippett, pionero del stop-motion y responsable de algunas de las criaturas y máquinas más reconocibles de la trilogía original de Star Wars.
La pregunta que orientó parte del proceso creativo, recordó Hickel, fue sencilla: “¿Qué haría Phil?”.
AT-AT y AT-RT: combinar efectos digitales y prácticos
Para la secuencia inicial con los caminantes AT-AT, el equipo recuperó pruebas de animación desarrolladas originalmente para Rogue One. Aquellos ensayos permitían integrar máquinas generadas por computadora en imágenes de la trilogía original y estudiar su iluminación, textura y apariencia, características asociadas a la animación tradicional.
En esta ocasión, los caminantes se desplazan más lentamente para transmitir una mayor sensación de peso. La producción también construyó un decorado a tamaño real que incluía desde el cuello de uno de estos vehículos hasta su cabeza articulada.
Incluso se filmó un intercambio de disparos entre personajes ubicados sobre dos caminantes, aunque la secuencia finalmente quedó fuera del montaje definitivo.
El AT-RT, una máquina más pequeña, requirió otra aproximación. Los animadores estudiaron la manera de caminar de los avestruces y utilizaron esas referencias para diseñar el movimiento de una estructura mecánica de seis ejes sobre la que se colocaron los intérpretes.
Las primeras pruebas fueron tan bruscas que Hickel bromeó con la posibilidad de que Grogu no sobreviviera a la experiencia. Favreau buscaba un desplazamiento elástico y dinámico, pero sin alcanzar una velocidad excesiva ni una fluidez que pareciera poco realista.
La orientación del director para las secuencias de acción de Din Djarin, conocido como Mando, quedó resumida en una frase que Hickel recordó durante la conferencia: “Menos James Bond, más Jackass”.
La intención era que las huidas y maniobras del protagonista transmitieran peligro e improvisación, como si cada escape pudiera terminar en un accidente. Este enfoque también influyó en la forma de combinar el movimiento de los personajes con los vehículos y los elementos mecánicos presentes en pantalla.
Rotta el Hutt tuvo un rediseño para acercarlo a Jabba
Uno de los retos principales fue desarrollar a Rotta el Hutt, personaje al que da voz Jeremy Allen White. A diferencia de Jabba, conocido por su cuerpo voluminoso y su comportamiento sedentario, Rotta debía moverse como un luchador poderoso y conservar características que permitieran al público conectar emocionalmente con él.
Legacy Effects creó referencias físicas a tamaño real, mientras que ILM desarrolló un sistema muscular digital. Para definir su movimiento, el equipo estudió tanto los desplazamientos de los elefantes marinos como los de los luchadores de sumo.
Sin embargo, después del rodaje, Favreau consideró que el diseño inicial se parecía demasiado a los personajes del videojuego Battletoads y que no transmitía suficiente semejanza con la especie de Jabba.
El equipo modificó entonces el rostro y la coloración de Rotta, sin abandonar su constitución musculosa. El objetivo era que el personaje conservara una apariencia reconocible dentro del universo de Star Wars y, al mismo tiempo, despertara empatía.
Hickel reveló además que Rotta tenía la segunda mayor cantidad de diálogos de la película, únicamente detrás de Mando. Por esa razón, se decidió que hablara en inglés, en lugar de depender de extensos subtítulos que pudieran dificultar el seguimiento de la historia para los espectadores más jóvenes.
Un guiño a 'Mi vecino Totoro' en la relación con Grogu
La faceta más entrañable de Rotta también inspiró una referencia a la película animada Mi vecino Totoro, de Hayao Miyazaki.
Durante una reunión de producción, Dave Filoni dibujó una imagen de Grogu dormido sobre el pecho de Rotta. Hickel identificó la escena como un momento inspirado directamente en el espíritu de la cinta japonesa.

La referencia refleja la intención de equilibrar la fuerza física del personaje con una dimensión más tierna, especialmente en sus interacciones con Grogu.
Los monstruos del ajedrez holográfico regresan a tamaño real
Otra de las secuencias recupera a las criaturas del ajedrez holográfico que aparecieron en la película original de Star Wars, estrenada en 1977. En aquella producción, Phil Tippett y el animador Jon Berg crearon las figuras en miniatura con un calendario de trabajo ajustado.
Para la nueva película, ILM conservó las siluetas características de los monstruos, pero desarrolló una anatomía más detallada y movimientos y estilos de combate con mayor realismo.
Peter Ramsey, director de la segunda unidad, trabajó junto con especialistas en escenas de acción para resolver algunas interacciones entre los personajes y las criaturas. Parte de esos encuentros se logró con elementos físicos sencillos, una decisión que Hickel resumió con humor: “Tecnología básica. A veces, es la mejor tecnología”.
Hal Hickel realizó una secuencia de stop-motion en Tippett Studio
Uno de los homenajes más significativos al trabajo de Tippett fue una batalla contra dos droides gigantes que custodian la cámara de un señor supremo. Para esta escena, el equipo realizó una secuencia auténtica de stop-motion en las instalaciones de Tippett Studio, en Berkeley.
Hickel colaboró con los animadores del estudio, Favreau y los editores para convertir unas pocas líneas del guion en un combate complejo. El artista reconoció que calcular los movimientos y coordinar la acción resultó especialmente difícil.
Mientras el equipo de Tippett animaba las marionetas físicas, ILM se encargaba de integrar los elementos digitales, entre ellos el fuego, el humo y las explosiones.
Hickel también terminó animando personalmente una marioneta fotograma por fotograma. Aunque al principio se resistió a hacerlo, finalmente aceptó ponerse detrás de la cámara para realizar una toma.
Un homenaje al legado de Phil Tippett
La experiencia tuvo un significado especial para Hickel, debido a que Tippett Studio dejó sus antiguas instalaciones de Berkeley, aunque la empresa continúa operando en otra ubicación.
El supervisor de animación describió el rodaje en aquel espacio como uno de los momentos más importantes de su trayectoria profesional, al haber podido realizar una secuencia de animación tradicional para una película de Star Wars en el estudio vinculado con uno de los referentes históricos de la técnica.
La combinación de marionetas, decorados físicos, mecanismos y efectos digitales en The Mandalorian and Grogu representa así un reconocimiento a las técnicas que ayudaron a construir la identidad visual de la saga, adaptadas a las herramientas y necesidades del cine actual.