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Reviven a Prince en el Super Bowl LII
Sin NSYNC, pero sí con un holograma del intérprete de Purple Rain, Justin Timberlake prendió la fiesta en su esperado regreso al evento de la NFL
Por EH | 04 Febrero 2018
Para su comentado regreso al espectáculo de medio tiempo del Super Bowl, Justin Timberlake contó con un invitado muy especial, ya que un gigantesco holograma de Prince acompañó al cantante para interpretar la melodía I Would Die 4 U, con la que se rindió un homenaje para el legendario cantante de Minneápolis, Minnesota, lugar en el que se disputó ayer la final de campeonato de la NFL.
Aunque descartó utilizar el holograma días antes de su presentación, Timberlake sí cumplió su amenaza y actuó sin *NSYNC en una presentación que incluyó éxitos de su faceta solista, la cual comenzó en 2002. De la mano de su reciente sencillo Filthy, el cantante se abrió paso al escenario situado en la mitad de la cancha al ritmo de Rock Your Body, antes de incorporar los hits Señorita, Sexyback y Cry Me a River, todos de su álbum debut titulado Justified.
El intérprete de 36 años se apoyó con su equipo de bailarines y una elaborada producción que incluyó pantallas y juegos de luces. Sin embargo, como todo showman, demostró que él era el espectáculo, pues presumió sus movimientos con elaboradas coreografías, y los incorporó junto a la interpretación de los temas Suit & Tie y Until The End of Time.
Luego de su fugaz aparición con NSYNC en 2001 con Aerosmith y aquel controversial episodio con Janet Jackson en 2004, Justin destacó con el homenaje al intérprete de Purple Rain, color que se hizo presente en las canchas y gradas del estadio, así como en las afueras del mismo, ya que una toma aérea de la transmisión televisiva mostró que la estructura del domo en el que se jugó la final entre Águilas y Patriotas se pintó de morado e iluminó a las inmediaciones del recinto.
En la fase final de su show, Timberlake eligió las canciones Mirrors y el éxito Can’t Stop the Feeling!, en el que un grupo de bailarines iluminó la cancha del encuentro con luces, mientras que el cantante se mezcló con la multitud en las gradas para tomarse selfies con algunos asistentes. Así fue como coronó una revancha personal y además, se estableció como el artista con mayor número de actuaciones en el tradicional acto musical de la NFL.