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IA y alza del petróleo presionan mercados; bolsas caen
Las principales bolsas cerraron a la baja tras señalamientos de moderar el desarrollo de IA, lo que presionó al sector tecnológico
Por Diana Valeria Leyva | 14 Septiembre 2026
La inteligencia artificial “volvió a poner en jaque” a los mercados financieros, al tiempo que el repunte de los precios del petróleo agregó presión al escenario económico global, en una jornada marcada por pérdidas generalizadas en las principales bolsas y un nuevo salto del crudo.
El mercado de capitales estadounidense cerró con números rojos luego de que emisoras relacionadas con la inteligencia artificial fueran golpeadas por las señales de algunos de los principales líderes de la industria sobre la necesidad de moderar el ritmo de desarrollo de esta tecnología.
El Dow Jones retrocedió 0.29%, con lo que acumuló pérdidas en cinco de las últimas seis sesiones, mientras que el Nasdaq Composite cayó 0.5% y también hiló cinco jornadas negativas de las últimas seis. El S&P 500, por su parte, bajó 0.48 por ciento.
La presión se concentró especialmente en las empresas vinculadas con tecnología y semiconductores.
Dentro del S&P 500, el sector de tecnologías de la información cayó 1.67%, seguido por el industrial, con una baja de 1.44%; servicios básicos, con 1.34%, y materiales, con 1.03 por ciento.
El movimiento reflejó el nerviosismo de los inversionistas ante las advertencias de líderes de la industria de IA sobre los riesgos de continuar acelerando el desarrollo de modelos cada vez más avanzados.
De acuerdo con información difundida por The Wall Street Journal, las acciones relacionadas con inteligencia artificial fueron presionadas después de que figuras de compañías como Anthropic y OpenAI respaldaran llamados a moderar el desarrollo de esta tecnología.
El temor del mercado es que un eventual freno pueda retrasar las inversiones y los retornos esperados en chips, centros de datos y demás infraestructura que han alimentado el actual auge de la IA.
El golpe fue particularmente fuerte entre los fabricantes de semiconductores, precisamente uno de los sectores que más se ha beneficiado de la carrera por desarrollar sistemas de inteligencia artificial.
La reacción refleja que los inversionistas comienzan a cuestionar no sólo las elevadas valuaciones de algunas compañías, sino también el ritmo al que continuará creciendo el gasto destinado a esta tecnología.
Precio del crudo va para arriba
A este factor se sumó un segundo frente de presión: el petróleo.
En el mercado de materias primas, los precios de la energía terminaron con ganancias generalizadas, impulsados principalmente por la escalada del conflicto en Medio Oriente y las preocupaciones sobre el suministro mundial.
El petróleo WTI cerró en $101.35 dólares por barril, un avance de 1.30%, después de alcanzar durante la sesión los $104.95 dólares, su nivel más alto desde el 19 de mayo. Frente al 27 de febrero, el precio acumula una ganancia de 51.22 por ciento.
El Brent, referencia internacional, terminó en $105.87 dólares por barril, con un incremento de 1.20 por ciento. En las últimas dos semanas acumula un avance de 17.13 por ciento y, respecto al 27 de febrero, registra una ganancia de 45.97 por ciento.
El alza del crudo representa un nuevo foco de preocupación para los mercados, debido a que un petróleo más caro puede trasladarse a los precios de combustibles, transporte y otros bienes, elevando nuevamente las expectativas de inflación.
El propio Wall Street Journal destacó que el repunte del petróleo llegó a llevar al Brent cerca de los $110 dólares por barril y provocó que el rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años rebasara brevemente el 5% conforme los inversionistas aumentaron sus preocupaciones sobre inflación.
De esta manera, los mercados enfrentaron dos presiones simultáneas: por un lado, las dudas sobre el ritmo futuro de la revolución de la inteligencia artificial y, por otro, un encarecimiento de la energía que amenaza con mantener elevada la inflación.
La combinación también vuelve más complejo el panorama para las tasas de interés.
Un petróleo persistentemente caro puede dificultar la reducción de la inflación y mantener elevados los costos financieros, mientras que una desaceleración en la inversión relacionada con IA podría afectar las expectativas de crecimiento de algunas de las empresas que han impulsado buena parte del avance bursátil de los últimos años.
En Europa, el STOXX 600 cayó 0.49%, con pérdidas en cuatro de las últimas cinco sesiones. El DAX alemán retrocedió 0.50% mientras que el CAC 40 francés bajó 0.76 por ciento.
En contraste, el FTSE 100 de Londres avanzó 0.44 por ciento y sumó su segunda sesión consecutiva de ganancias.
México logró desmarcarse de la tendencia internacional.
El Índice de Precios y Cotizaciones de la Bolsa Mexicana de Valores avanzó 0.46%, después de acumular tres sesiones consecutivas de pérdidas.
Así, mientras la inteligencia artificial provocó una nueva sacudida entre las empresas tecnológicas y reavivó las dudas sobre la magnitud y velocidad de las inversiones que han sostenido el llamado boom de la IA, el petróleo añadió un ingrediente de presión inflacionaria que puede complicar todavía más el panorama para las tasas de interés.
Para los inversionistas, el mensaje de la jornada fue claro: el mercado comienza a ser más sensible a cualquier señal que cuestione el ritmo de expansión de la inteligencia artificial, justo cuando un petróleo por encima de los $100 dólares amenaza con encarecer nuevamente el escenario económico.