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Alberta vota sobre su independencia pese a tensiones con EUA
Promotores de la independencia sostienen que Alberta tiene poca influencia en las decisiones federales por la concentración de la población en Ontario y Quebec
Por Diana Valeria Leyva | 19 Octubre 2026
Habitantes de Alberta votan este lunes una propuesta para iniciar un proceso legal que podría conducir a un referéndum sobre su independencia, en una consulta que pone a prueba la unidad de Canadá en medio de las tensiones comerciales con Estados Unidos.
La votación no determina directamente la separación de Alberta, sino que busca definir si la provincia inicia el procedimiento para consultar posteriormente a la población sobre su salida de Canadá. La región concentra la mayor parte de las reservas probadas de petróleo del país, que figuran entre las más grandes del mundo.
Más de 1.35 millones de personas, equivalentes al 43% de los votantes habilitados, emitieron su sufragio de manera anticipada o especial, una participación superior a los 810 mil votos anticipados registrados en las elecciones provinciales de 2023.
Mark Carney llama a defender la unidad de Canadá
El primer ministro canadiense, Mark Carney, pidió a los habitantes de Alberta votar en contra de iniciar el proceso separatista y advirtió que el futuro del país está en juego.
“Voten como si el futuro de Canadá dependiera de ello, porque depende”, afirmó el viernes durante un mitin en Edmonton, ciudad donde creció.
Carney también llamó a diversificar el comercio canadiense para reducir la dependencia económica de Estados Unidos, en un contexto marcado por la guerra comercial impulsada por el presidente Donald Trump y sus amenazas de convertir a Canadá en el estado número 51.
Sus propuestas para impulsar proyectos energéticos, incluido un oleoducto hacia la costa del Pacífico, han contribuido a mejorar su relación con la primera ministra de Alberta, Danielle Smith.
Smith rechaza la independencia, pero convoca a la consulta
Smith, integrante del Partido Conservador Unido, convocó la votación pese a oponerse a la separación, en medio de la presión de activistas independentistas dentro de su propia fuerza política.
La funcionaria citó una encuesta que situaba en 22% el respaldo a la independencia y consideró que ese nivel de apoyo seguía siendo demasiado alto.
Los promotores de la independencia sostienen que Alberta tiene poca influencia en las decisiones federales debido a la concentración de la población canadiense en Ontario y Quebec.
Entre sus principales inconformidades señalan las políticas energéticas de Ottawa, que, aseguran, han desalentado inversiones en la industria petrolera.
Sin embargo, los líderes separatistas no coinciden en que Alberta deba integrarse a Estados Unidos. Jeff Rath y otros activistas se han reunido con funcionarios del Departamento de Estado estadounidense para hablar sobre el futuro de la provincia, mientras que Keith Wilson afirmó que no busca sustituir la autoridad de Ottawa por la de Washington.
Primeras Naciones advierten que deben ser consultadas
El jefe Sheldon Sunshine, de la Nación Cree de Sturgeon Lake, sostuvo que Alberta no puede abandonar Canadá sin el consentimiento de las Primeras Naciones, al señalar que sus derechos están vinculados con tratados anteriores a la creación de la provincia.
Sunshine también criticó los acercamientos de dirigentes separatistas con funcionarios estadounidenses y afirmó que su nación permanecería en Canadá incluso si la provincia votara a favor de la independencia.
Aunque los separatistas sostienen que la campaña ya logró colocar el tema en el centro del debate político provincial, sectores contrarios a la independencia esperan que un rechazo contundente cierre la discusión durante varios años.
Algunos habitantes también cuestionan el gasto público destinado a una consulta que no define directamente la separación. Incluso si la propuesta es rechazada, los dirigentes independentistas anticipan que el movimiento continuará activo, por lo que la votación podría convertirse en el inicio de una disputa política más prolongada sobre la relación de Alberta con el Gobierno federal.