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Identifican a la copiloto que murió en accidente aéreo en Florida

Nathalia Gadelha, una piloto de 20 años con más de 1,300 horas de vuelo, fue identificada por su familia entre las nueve víctimas del accidente de un Learjet 60

Por Emmanuel Escamilla | 02 Noviembre 2026

Nathalia Gadelha tenía 20 años y más de 1,300 horas de vuelo cuando murió en el desplome de un avión privado Learjet 60 en Greenacres, Florida.

Su familia confirmó que la joven formaba parte de la tripulación como copiloto y que fue una de las nueve personas que perdieron la vida en el accidente del domingo 1 de noviembre.

Nacida en Florida y de ascendencia brasileña, Gadelha comenzó a interesarse por la aviación desde niña. Su preparación avanzó a tal ritmo que consiguió su primera licencia de piloto a los 17 años, antes incluso de tener permiso para conducir un automóvil.

Su madre, Camila Gadelha Corteleti, y su padrastro, Thiago Corteleti, confirmaron su participación en el vuelo. En declaraciones, su madre explicó que Nathalia tenía el puesto de copiloto y que no estaba facultada para tomar decisiones durante la operación de la aeronave.

Su pasión por volar comenzó desde niña

El interés de Nathalia por los aviones surgió durante su infancia en Boca Ratón, donde solía visitar el aeropuerto para observar las aeronaves. Según el testimonio de su madre publicado por un medio estadounidense, cuando tenía alrededor de 12 años ya hablaba de convertirse en piloto profesional.

En 2020 comenzó a tomar clases de vuelo con el apoyo de su padre, quien también había aprendido a pilotear como aficionado. Después continuó su formación mediante el programa Aviation Academy, impulsado por el Distrito Escolar del condado de Palm Beach.

En 2023, mientras cursaba el último año de West Boca Raton High School, obtuvo su licencia de piloto privado con apenas 17 años. En una entrevista concedida a CBS12 en octubre de ese año, cuando apareció identificada como Nathalia Filgueiras, contó que todavía no podía conducir un automóvil.

“La gente dice: ‘¿no puedes manejar?’ y yo les digo: ‘sí, pero puedo volar’”, relató entonces.

Después de terminar la secundaria, Gadelha continuó su preparación en American Flyers, una escuela especializada en formación aeronáutica con instalaciones en Texas y Florida.

A lo largo de su trayectoria consiguió certificaciones para vuelos comerciales, operación de aeronaves multimotor y vuelo por instrumentos. También obtuvo la acreditación como instructora de vuelo, conocida como CFI (Certified Flight Instructor).

Al momento del accidente había acumulado más de 1,300 horas de experiencia en el aire, de acuerdo con la información compartida por su familia.

Su madre también contó que Nathalia había trabajado para Upper Jets, una compañía de vuelos chárter privados con sede en Fort Lauderdale. Su siguiente objetivo profesional era incorporarse a la aviación comercial.

En la entrevista con CBS12, la joven explicó que le atraía dedicarse a una profesión poco común entre personas de su edad.

“Me gusta ser diferente a todos, así que para mí es genial que no sea algo tan común”, comentó.

El Learjet cayó durante un vuelo de Texas a Bahamas

El accidente ocurrió el domingo 1 de noviembre de 2026, cuando un Learjet 60 se desplomó en una zona residencial de Greenacres, en el condado de Palm Beach, Florida.

La aeronave había despegado del Aeropuerto Internacional Austin-Bergstrom, en Texas, y tenía como destino el Aeropuerto de North Eleuthera, en las Bahamas. Las nueve personas que viajaban a bordo murieron.

Los registros de comunicación con el control aéreo, citados por medios estadounidenses, indican que la tripulación reportó condiciones meteorológicas complicadas durante el trayecto, entre ellas turbulencia moderada, lluvia y presencia de hielo ligero.

También solicitó autorización para ascender a 37,000 pies de altitud. Poco después, la tripulación declaró una emergencia cuando el avión comenzó a perder altura a una velocidad que superó los 20,000 pies por minuto.

La comunicación con el control aéreo reflejó la gravedad de la situación, pero la aeronave terminó estrellándose en Greenacres. Estos reportes forman parte de los antecedentes del siniestro y no representan una conclusión sobre sus causas.

Por su parte, la Administración Federal de Aviación (FAA) y la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) participan en las investigaciones para reconstruir los últimos momentos del vuelo y determinar qué provocó la caída.

Entre las tareas previstas están el análisis de los registradores de vuelo y de voz de la cabina, así como la revisión de la trayectoria, el mantenimiento de la aeronave y sus condiciones de operación.

Hasta ahora, las autoridades estadounidenses no han establecido qué originó el accidente ni han atribuido responsabilidades por lo ocurrido.

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