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Lula prohíbe las apuestas deportivas y los casinos en línea
El mandatario responsabiliza a las plataformas digitales del incremento en el endeudamiento de las familias y de la pérdida de ingresos
Por Carlos Nava | 25 Septiembre 2026
En una medida de alto impacto político a tan solo nueve días de las elecciones presidenciales y legislativas, el Gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva anunció este viernes el veto definitivo a las apuestas deportivas y los casinos en línea en el país, prohibiendo además la publicidad de las empresas pertenecientes a este sector.
El mandatario encabezó un acto en São Paulo acompañado de integrantes de su gabinete para concretar esta restricción generalizada.
Durante el anuncio, el ministro de Hacienda, Dario Durigan, detalló que el Ejecutivo enviará un proyecto de ley con carácter de urgencia al Parlamento con el fin de tipificar la actividad en el Código Penal y "reforzar la represión del juego en el país".
El decreto entrará en vigor de forma inmediata tras su publicación en el Diario Oficial, aunque requerirá la convalidación del Congreso Nacional en un plazo máximo de 120 días para mantener su vigencia constitucional.
Impacto electoral y trasfondo de la medida
La ofensiva contra las llamadas bets se ha convertido en una de las principales banderas del mandatario progresista, quien responsabiliza a las plataformas digitales del incremento en el endeudamiento de las familias y de la pérdida de ingresos en los hogares.

Con esta decisión, Lula busca dar un golpe de efecto en la recta final de una contienda electoral altamente disputada, donde las encuestas de opinión señalan un empate técnico frente al senador Flávio Bolsonaro, hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro.
El fútbol brasileño se manifestó
Pese al respaldo gubernamental de la medida, la prohibición supone un fuerte impacto financiero para las arcas públicas, los medios de comunicación y los clubes deportivos.
Tan solo en 2025, el fisco brasileño recaudó cerca de $US1.700 millones de dólares, cifra que ya había sido superada en los primeros ocho meses de este año.
La postura oficial generó el rechazo conjunto de equipos de la primera división como Palmeiras y Flamengo, cuyos directivos advirtieron que la pérdida de patrocinios —estimados en más de 1.000 millones de reales anuales— creará un severo déficit financiero.
Asimismo, voceros del sector alertaron que la prohibición podría incentivar la proliferación del mercado ilegal de apuestas sin control de las autoridades.