Inicio / Nacional / Desfile de Día de Muertos lleva tradición y homenajes a CDMX
Desfile de Día de Muertos lleva tradición y homenajes a CDMX
Familias y visitantes ocuparon distintos puntos del trayecto, de aproximadamente cinco kilómetros, para observar el paso de los participantes.
Por Sergio Villarreal | 31 Octubre 2026
Ajolotes monumentales, danzantes, catrinas y homenajes a figuras de la cultura mexicana recorrieron este sábado 31 de octubre las calles de la Ciudad de México durante el Gran Desfile de Día de Muertos 2026.
En su décima edición, la celebración reunió representaciones del viaje de las almas al Mictlán con música, cine y tradiciones vinculadas con los pueblos originarios.
El recorrido comenzó a las 14:00 horas en la glorieta de la Diana Cazadora, después del conteo encabezado por la jefa de Gobierno, Clara Brugada. Los contingentes avanzaron por Paseo de la Reforma, avenida Juárez y el Centro Histórico hasta llegar al Zócalo.
Danzantes y figuras monumentales evocan el viaje al Mictlán
El Grupo Cultural Tradición y Tiempo, de Tláhuac, participó entre las primeras comparsas. Sus integrantes acompañaron con música y danza el inicio de una celebración en la que también desfilaron bandas de marcha, batucadas y mojigangas.
El primer carro alegórico, “Ajolote, guardián del recuerdo”, presentó dos figuras monumentales sobre un escenario de inspiración acuática adornado con flores de cempasúchil.
La propuesta del desfile retomó el viaje de las almas al Mictlán y las distintas maneras de recordar a los muertos. Entre las representaciones anunciadas para esta edición figuró la Reina Roja de Palenque, como parte de los elementos relacionados con las raíces prehispánicas de la celebración.

Juan Gabriel, la lucha libre y el cine se suman al homenaje
La memoria popular también encontró espacio en el recorrido. El homenaje a Juan Gabriel incluyó una representación musical con la llamada Orquesta Nacional del Inframundo, que acompañó el paso del contingente y puso a cantar al público con “El Noa Noa”.
Una canoa con una representación de María Candelaria evocó los canales de Xochimilco y formó parte del tributo a Emilio “El Indio” Fernández. En otro segmento, luchadores profesionales avanzaron sobre automóviles antiguos.
El programa también contempló homenajes a Juan Rulfo y Nellie Campobello, además de un contingente especial de UNICEF, en una mezcla de expresiones literarias, musicales y comunitarias.

Del Paseo de la Reforma al Zócalo
Familias y visitantes ocuparon distintos puntos del trayecto, de aproximadamente cinco kilómetros, para observar el paso de los participantes. Catrinas, flores, vestuarios y figuras de gran formato acompañaron la marcha hasta la Plaza de la Constitución.
La organización había anunciado más de 4,000 participantes para esta edición. Esa cifra corresponde a quienes integrarían los contingentes y no al número de espectadores, sobre el cual todavía no se contaba con un balance oficial consolidado.
Para acompañar las actividades, la Secretaría de Seguridad Ciudadana anunció un dispositivo de 1,572 policías, con apoyo de patrullas, motopatrullas, grúas, una ambulancia, dos drones y un helicóptero.
El desfile convirtió el recorrido hacia el Zócalo en un encuentro entre las representaciones del mundo de los muertos y los personajes que permanecen en la memoria colectiva mexicana.
Catrina del Zócalo obtiene Récord Guinness
En el punto de llegada del desfile, frente a la Catedral Metropolitana, la Ofrenda Monumental tiene como figura central una catrina de 33.411 metros de altura, reconocida por Guinness World Records como la más alta del mundo.
El reconocimiento fue entregado el jueves 29 de octubre, durante la inauguración de la ofrenda. Alfredo Arista, adjudicador de Guinness, confirmó la medición y el cumplimiento de los requisitos antes de entregar el certificado a Clara Brugada.
La obra fue elaborada por el Taller de Arte Xibalbá, dirigido por Carlos Camilo Báez, como homenaje a José Guadalupe Posada.
En su construcción participaron alrededor de 140 personas de especialidades como herrería, escultura, pintura, textiles, iluminación, electricidad y arquitectura.
La instalación está acompañada por 70,000 flores de cempasúchil provenientes de la zona de conservación del sur de la ciudad y 66 esculturas de ajolotes intervenidas por artistas y colectivos. La ofrenda puede visitarse de manera gratuita hasta el 2 de noviembre.