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México y Perú restablecen relaciones tras crisis diplomática
México y Perú acordaron restablecer sus relaciones diplomáticas a partir de este viernes 7 de agosto, luego de meses de ruptura
Por Emmanuel Escamilla | 07 Agosto 2026
México y Perú acordaron restablecer sus relaciones diplomáticas este viernes 7 de agosto de 2026, después de meses de ruptura y tensiones derivadas del asilo concedido por el gobierno mexicano a la ex primera ministra peruana Betssy Betzabet Chávez Chino.
El acuerdo contempla también el otorgamiento de un salvoconducto a Chávez Chino, quien permanece en la embajada de México en Lima.
Con ello, la exfuncionaria podrá abandonar la sede diplomática, aunque Perú dejó claro que mantiene abierta la posibilidad de solicitar su extradición si las autoridades judiciales así lo requieren.
El restablecimiento fue formalizado mediante un comunicado conjunto de las cancillerías de ambos países, que destacaron los vínculos históricos de amistad, cooperación y hermandad entre México y Perú, además de reafirmar su compromiso con el derecho internacional y los principios de la Carta de las Naciones Unidas.
COMUNICADO CONJUNTO. "Restablecimiento de relaciones diplomáticas con Perú".https://t.co/1ROZbPnhMQ pic.twitter.com/VLqXRlKmQP
— Relaciones Exteriores (@SRE_mx) August 7, 2026
El caso Chávez destrabó el acuerdo
En un pronunciamiento separado, la Cancillería peruana informó que otorgó las garantías y el salvoconducto con base en los artículos V y XII de la Convención de Caracas sobre Asilo Diplomático de 1954, tratado del que ambos países forman parte.
Sin embargo, Lima precisó que el permiso de salida no significa el cierre del proceso judicial contra Chávez Chino. El gobierno peruano se reservó expresamente el derecho de solicitar su extradición, conforme a los tratados aplicables entre ambos Estados.
Chávez fue sentenciada como coautora del delito contra los poderes del Estado y el orden constitucional, en la modalidad de conspiración para una rebelión en agravio del Estado, previsto en el artículo 349 del Código Penal peruano. Además, enfrenta una investigación del Área de Enriquecimiento Ilícito y Denuncias Constitucionales de la Fiscalía de la Nación.
La Cancillería peruana aprovechó el pronunciamiento para reiterar que en el país "no existe persecución política" y que las instituciones funcionan bajo los principios de Estado de derecho, separación de poderes y debido proceso.
El cambio de gobierno abrió la puerta al diálogo
El acercamiento entre ambos gobiernos tomó fuerza después de la llegada de Keiko Fujimori a la Presidencia de Perú, el 28 de julio de 2026.
La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que su gobierno mantuvo contactos con la nueva administración peruana para avanzar en la normalización de los vínculos. El canciller mexicano, Roberto Velasco, habría conversado personalmente con Fujimori durante las semanas previas al anuncio.
En Lima, el nuevo canciller, Carlos Espá, asumió una posición favorable a recomponer las relaciones con otros países de la región.
Este viernes viajó a Colombia para representar a Fujimori en la investidura del nuevo presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, en una acción que la Cancillería peruana presentó como una muestra de la voluntad de recuperar el nivel de la relación bilateral.
Una ruptura que venía desde la crisis de Castillo
El conflicto diplomático entre México y Perú se remonta a diciembre de 2022, cuando el entonces presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, cuestionó la destitución de Pedro Castillo y México concedió asilo a integrantes de su familia.
La tensión aumentó con el paso de los meses. Perú declaró persona non grata al entonces embajador mexicano Pablo Monroy y posteriormente hizo lo mismo con Sheinbaum, cuando todavía era candidata presidencial.
En marzo de 2023, Lima retiró definitivamente a su embajador de Ciudad de México. También se impuso un requisito de visa a ciudadanos peruanos que buscaban ingresar a territorio mexicano.
La crisis alcanzó otros espacios. Perú no invitó a representantes mexicanos a la cumbre de APEC celebrada en Lima en 2024, mientras que la relación entre ambos gobiernos permaneció prácticamente congelada.
El episodio que terminó de provocar la ruptura formal ocurrió en noviembre de 2025, cuando México acogió a Chávez Chino en su embajada de Lima.
La ex primera ministra era investigada por su participación en los acontecimientos del 7 de diciembre de 2022, cuando Castillo intentó disolver el Congreso y fue destituido horas después.
El gobierno peruano calificó entonces la decisión mexicana como un acto inamistoso e intervencionista y anunció la ruptura de relaciones. México rechazó esa acusación y defendió la concesión del asilo como una decisión apegada al derecho internacional.
Tras la ruptura, Brasil asumió la representación y protección de los intereses diplomáticos mexicanos en Perú, función que ejerció hasta la normalización anunciada este viernes.
Aunque el acuerdo permite recuperar la relación bilateral, Perú dejó claro que mantiene diferencias sobre el uso del asilo diplomático.
La Cancillería peruana informó que impulsa, dentro de la Organización de los Estados Americanos (OEA), un proceso de consultas con otros países para evitar lo que considera una distorsión de la institución del asilo y preservar su finalidad.
La iniciativa busca abrir un debate regional sobre los límites del asilo diplomático cuando se trata de personas que enfrentan procesos o condenas penales.
Por ello, el restablecimiento de relaciones no implica que Lima haya abandonado sus posiciones respecto al caso Chávez Chino. El acuerdo permitió destrabar la crisis diplomática, pero dejó vigentes las diferencias jurídicas entre ambos gobiernos.
La Alianza del Pacífico, el siguiente punto
En su pronunciamiento, Perú también puso sobre la mesa a la Alianza del Pacífico como uno de los espacios para reconstruir la relación con México.
La Cancillería destacó que ambos países comparten los principios de libre circulación de personas, bienes, servicios y capitales que sustentan al bloque regional, y planteó que estos elementos deben servir como base para avanzar hacia una integración más profunda.
El comunicado conjunto de México y Perú no estableció condiciones adicionales para la reanudación de relaciones ni hizo referencia al caso de la familia de Pedro Castillo.
Con el acuerdo anunciado este viernes, ambos gobiernos buscan dejar atrás la ruptura y recuperar una relación que durante años había sido uno de los vínculos diplomáticos y comerciales más relevantes de la región.