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Se hunde el suelo en México: CDMX registra hasta 21.7 cm al año
En la Ciudad de México, el descenso alcanza hasta 217 milímetros al año en puntos específicos, mientras que el promedio de la capital es de ocho milímetros
Por Emmanuel Escamilla | 12 Octubre 2026
La Ciudad de México y Torreón, Coahuila, figuran entre las ciudades con mayores registros de hundimiento del suelo a nivel mundial, de acuerdo con un estudio publicado en la revista científica Nature Cities.
En puntos específicos de la capital del país, el terreno se hunde hasta 217 milímetros al año, equivalentes a 21.7 centímetros, sin embargo el promedio de toda la ciudad es de ocho milímetros anuales.
En Torreón, el descenso estimado es de 17 milímetros por año, una tasa que coloca a la ciudad coahuilense entre las más afectadas por este fenómeno.
Analizan 465 ciudades
La investigación, encabezada por especialistas de la Universidad de Pekín, evaluó el movimiento del terreno en 465 ciudades con más de un millón de habitantes, distribuidas en 170 países.
Para realizar el análisis, el equipo utilizó imágenes satelitales de alta resolución de Copernicus Sentinel-1, de la Agencia Espacial Europea, recopiladas entre 2014 y 2023.
Los resultados identificaron importantes hundimientos en distintas regiones del mundo. Medan, Indonesia, registró cerca de 33 milímetros anuales, mientras que otras ciudades afectadas se ubican en Asia y América del Norte.
Europa, por su parte, presentó la mayor proporción de terrenos donde el movimiento del suelo muestra tanto aceleración como desaceleración, pese a que sus tasas generales de hundimiento son menores.
Riesgos para la infraestructura
Cabe señalar que el hundimiento progresivo puede dañar edificios, cimientos y sistemas de drenaje y alcantarillado, además de aumentar el riesgo de inundaciones.
Los investigadores señalaron que identificar las zonas donde el terreno desciende con mayor rapidez permite ubicar puntos críticos y desarrollar medidas para reducir los riesgos para las comunidades y la infraestructura urbana.
Además, el estudio advierte que el fenómeno afecta a distintas regiones del mundo y que es necesario mejorar su monitoreo para comprender cómo evoluciona y limitar sus consecuencias.