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Propone Glen Villarreal 'Ley Antibaches' para obras viales
Esta propuesta pretende modificar el esquema actual de incentivos para que la calidad de una obra tenga consecuencias económicas
Por Vanessa Aguilar | 24 Septiembre 2026
Los baches que aparezcan poco después de inaugurar una calle podrían dejar de ser un problema que paguen los ciudadanos, si prospera una iniciativa que obligaría a los contratistas a garantizar durante cinco años las obras de construcción, pavimentación, repavimentación y rehabilitación de vialidades en Nuevo León.
El diputado local Glen Villarreal presentó la denominada Ley Antibaches, una propuesta de reforma a la Ley de Obras Públicas del Estado que busca que las empresas responsables de ejecutar una obra respondan por los daños que presente durante ese periodo.
La iniciativa plantea ampliar de uno a cinco años la vigencia de la fianza de las obras. Si durante ese tiempo aparecen baches, grietas o hundimientos atribuibles a los trabajos realizados, el contratista tendría 15 días para repararlos con sus propios recursos.
“Quiero ser muy claro sobre lo que esta ley no es”, señaló el legislador. “Esto no es un fondo, no es una retención, no es un trámite nuevo. Al contratista se le paga completo y a tiempo, igual que hoy. Lo único que cambia es que la fianza en lugar de que dure un año ahora tiene que durar cinco. Y si durante estos cinco años sale un bache, el contratista tiene quince días para arreglarlo de su bolsa. Si no lo hace, el municipio lo arregla, cobra la fianza y cobra la diferencia sin tope”.
El legislador explicó que, si el responsable no atiende el daño dentro del plazo establecido, el municipio podría realizar la reparación, hacer efectiva la fianza y cobrar al contratista la diferencia que resulte del costo de los trabajos, sin establecer un tope.
Iniciativa busca modificar esquema de incentivos
Con ello, la propuesta pretende modificar el esquema actual de incentivos para que la calidad de una obra tenga consecuencias económicas para quien la ejecuta y evitar que los gobiernos tengan que destinar recursos públicos a reparar vialidades que fueron construidas o rehabilitadas recientemente.
La iniciativa contempla excepciones cuando el deterioro sea provocado por terceros o por circunstancias ajenas a la obra, además de medidas para impedir que los trabajos sean divididos artificialmente con el propósito de evadir la garantía.
Los contratistas, de acuerdo con la propuesta, responderían únicamente por los trabajos que hayan realizado.
Villarreal sostuvo que el nuevo esquema no representaría un cambio para las empresas que ejecuten correctamente las obras, pero sí implicaría una mayor responsabilidad para aquellas cuyos trabajos presenten fallas.
“Para el contratista que construye bien, esta ley no cambia absolutamente nada. Para el que construye mal, lo cambia todo”, afirmó.